¿Qué es el espíritu santo para los cristianos?

La idea del espíritu santo como agente o accionador de sabiduría se sustenta en la existencia del estado intermedio entre el bien y el mal. Es decir filosóficamente existen tres estados y tres tipo de hombre: el bien, el mal y un estado intermedio. A esto corresponderían: el hombre natural en el que prevalece la carne, el hombre almático en el que prevalecen las emociones este es el hombre en un estado intermedio y finalmente el hombre espiritual o pneumatico en el que prevalece el espíritu.
En los evangelios el espíritu santo como tercera persona de la trinidad nos capacita para:
1) la justificación, es decir el paso de una vida llena de pecados a una vida de rectitud. La justificación es un auxilio especial para vivir de acuerdo al espíritu. En la ética hay dos estilos de vida y dos retribuciones: pecamos o vivimos rectamente (regla de oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12), cosechamos por la ley del retorno bendición o maldición.
2) El acceso a la actividad contemplativa o vida eterna: “Nadie puede ver el Reino de Dios si antes no renace de lo alto” Juan 3:3. Ver el Reino de Dios es recibir la vida eterna y esto es la vida contemplativa. La vida contemplativa nos capacita para percibir las verdades eternas e inmutables es decir a Dios.
3)La felicidad como estado de la mente. Aristóteles nos explica: “la felicidad es el premio a la virtud”, cuanto mas perfecta es la virtud mas elevada es la felicidad asociada, de aquí que siendo la contemplación la virtud mas perfecta corresponda a ella el grado mas alto de felicidad: la felicidad de corazón. Tomas de aquino lo expresa: “la felicidad eterna consiste en la visión de Dios”
4)Examinar las sagradas escrituras o enseñanzas de sabiduría, dejando de lado las apariencias. La sabiduría es una ciencia, esta el que opina de sabiduría, el que es ignorante de sabiduría y el que sabe de sabiduría. El que sabe de sabiduría se llama “doctor de sabiduría”. El espíritu santo en los evangelios nos hace doctores de sabiduría:
“Jesús subió al Templo y comenzó a enseñar. Los judíos, admirados decían: ¿Como conoce las escrituras sin haber estudiado?. Jesús le respondió:
Mi enseñanza no es mía
sino de aquel que me envió” Juan 7:14-15
El espíritu santo en los evangelios se compara con el viento:
El espíritu santo es el espíritu de sabiduría de Dios

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Qué es la integridad de una persona

Integridad significa completitud o totalmente hecho. Para comprender mejor este concepto analicemos la definición que da Aristóteles en su libro Metafísica (Libro V, Capítulo XV):
Se dice que es perfecto o completo:
1-Aquello fuera de lo cual es imposible hallar ninguna de sus partes, por ejemplo, el tiempo completo de cada cosa es aquel fuera del cual es imposible hallar un momento que sea parte de ese tiempo.
2-Aquello que en cuanto a la excelencia y al bien no puede ser superado en su género…
3-De las cosas que han alcanzado su fin, siendo este bueno, se dice que son completas o perfectas, pues las cosas son completas o perfectas por haber alcanzado su fin.
Dada esta definición el hombre completo o integro es el hombre que ha alcanzado su fin, ¿y cual es el fin del hombre, es decir a que tiende el hombre en su desarrollo? A la adultez, la vida adulta, o en otros términos la conformidad a Dios. La adultez es aquel estado en que al hombre no le falta nada, en cuanto lo que lo hace hombre. En la fe cristiana la madurez se alcanza cuando se reciben los 7 dones del espíritu santo, en el sacramento de la confirmación.
La primera carta a los Corintios nos explica que la sabiduría que es la ciencia más excelente es propia de las personas maduras, decir de aquellos que han alcanzado la conformidad a Dios.

La sabiduría es para las personas maduras

Todo ser tiende hacia su propio bien o perfección nos explica Tomas de Aquino, en su obra Suma de Teología. Una naturaleza es hacia lo que el ser tiende en su desarrollo, nos explica Aristóteles, es por esto que el bien es una naturaleza.
La naturaleza del gusano es la mariposa, la naturaleza de la semilla es la planta que fructifica. De esta manera la naturaleza del hombre es la integridad, por eso Jesús enseña por Parábolas. Las parábolas siempre hacen incapié en la progresividad, los seres vivos son esencialmente progresivos porque tienden hacia el bien.
Si el nivel de conciencia de una persona viene definida por el nivel de amor entonces, la integridad del hombre viene dada por el amor de caridad, por ese amor bueno que se proyecta hacia toda la obra de Dios: el amor a los animales, al prójimo y a la ciencia. Este es el amor que no puede ser superado, ni mejorado en su género, el amor del que nos habla Platón (amor platónico). En definitiva, en el cumplimiento del nuevo mandamiento: “amaras a tu prójimo como a ti mismo”, Marcos 12:31. Este amor fundamentalmente es la conformidad a Dios, el amor integro y adulto, don del espíritu santo.
La integridad de la persona se resume en la Caridad, en Jesús..

Cómo ser inmortal. El secreto de la longevidad.

La inmortalidad es un don vinculado a la vida eterna, es decir al conocimiento espiritual(“esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero”, Juan 17:3) y a la adquisición progresiva de sabiduría.
Hay numerosas referencias a la inmortalidad en los evangelios y en el Libro de Sabiduría escrito por el Rey Salomón: “en la familiaridad con la sabiduría esta la inmortalidad”, Libro de Sabiduría 8:17; “porque conocerte a ti es la perfecta justicia y reconocer tu soberanía es la raíz de la inmortalidad”, Libro de Sabiduría 15:3. Hay una referencia en los evangelios sobre el don de la inmortalidad:
El don de la inmortalidad esta vinculado a la vida eterna y la resurrección.
Dios en la Biblia es eterno e inmortal, con lo cual se podría pensar que la inmortalidad es un atributo divino, es decir una perfección no transmisible, pero en el Libro Génesis se aclara que el hombre esta hecho a imagen y semejanza a Dios, y es por esta semejanza e imagen que Dios puede transmitir de una manera limitada en el plano físico su inmortalidad, la inmortalidad de Dios transmitida como un regalo es o que se conoce como el don de la longevidad.
Hay que aclarar que longevidad no es salud, la salud no es un don, la longevidad si, la salud no es un don porque hay “enfermos sanos” por ejemplo en el caso de los virus. Dios no nos da salud, nos da longevidad, como un premio, una bendición, como una bienaventuranza.
Salomón en su Libro de Sabiduría nos explica que la longevidad es el fruto de meditar en la Sabiduría de Dios, en su Palabra, la meditación nos explica Platón es el arte de saber separar el alma del cuerpo, y en saber escuchar, el que sabe vivir el arte de escuchar alcanza la longevidad, es por esto que en todas las filosofías antiguas los sabios son los verdaderos inmortales.
Esta estudiado que el arte de escuchar y la vida contemplativa (“vida eterna”) están asociados a altos niveles de meditación y esto esta asociado al control del estrés y al mejor funcionamiento del sistema parasimpático del cuerpo. Purificar el cuerpo a través de la comida y la bebida no es suficiente, el control de las emociones juegan un rol clave.
La meditación, la escucha con mentalidad progresiva y con constancia nos generan un estado de bienestar y felicidad que se traduce en el largo plazo en la inmortalidad de los antiguos sabio.
Dios es eterno e inmortal. Inmortal es aquel que recibe la inmortalidad de Dios.

Qué es la santidad según la Biblia

La santidad es una gracia, un carisma, un don espiritual. Es el don que nos relaciona con la formación del carácter, la santidad no es un atributo divino como la eternidad o la omnisciencia, es decir una perfección propia de Dios, la santidad es una perfección o don transmisible al hombre como la misericordia y la perseverancia, el Reino de Dios es el dominio, imperio de las perfecciones de Dios (dominio de la sabiduría, imperio de la devoción, reino de la rectitud), la Biblia lo expresa de esta manera: “sean santos porque yo soy santo”, 1 Pedro 1:16.
La santidad es el don que nos hace imagen plena de Dios
La santidad es ser imagen plena o imagen como tal de Dios, imagen en metafísica significa “semejanza perfecta” y la semejanza se da en la participación de la esencia.
Por la Regla de Oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12 somos imitadores de Jesús o imitadores de Dios (replicamos una conducta), por el Amor de Caridad, o amor al bien, somos semejantes a Dios en esencia (participes de la esencia de la sabiduría) y por los frutos del espíritu (amor, alegría, paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia; Gálatas 5:22) somos imagen de Dios.
Los frutos del espíritu definen la santidad y pueden ser interpretados tanto como los fines de la vida humana como el carácter de Dios.
Por eso fructificar los dones a través de la vida recta y la constancia es formar en nosotros el carácter de Dios. La santidad junto con la vida eterna (actividad contemplativa) son los verdaderos fines de la vida humana. Los frutos del espíritu surgen paulatinamente como consecuencia de años de perseverancia y practica contemplativa (meditación focalizada en los atributos divinos de Dios) a través del don de ciencia, la santidad es un estado posterior a la iluminación espiritual (recibir el espíritu santo o Gnosis) y tiene como base la vida en gracia de Dios, es decir la determinación diaria de obrar el bien evitando el mal, es por esto que cuando se habla de la perseverancia final de los santos se habla no de fe sino de seguridad en Dios (fe adulta o fe con don de ciencia), la santidad exige un conocimiento particular, es decir preciso y exacto, de las verdades divinas (“nadie puede ver el Reino de Dios si antes no renace de lo alto”, Juan 3:3). El santo como tal es fundamentalmente un contemplativo y un perseverante.
La primera carta a los Tesalonicenses lo expresa de una manera muy sencilla:
El deseo de Dios es la santificación del hombre.

¿Qué es la empatía?

La empatía es ponernos en el lugar del otro. Es una facultad del espíritu junto con la intuición y la inspiración, a diferencia de la imaginación y la fantasía que son facultades del alma.
Que la empatia sea una facultad del espíritu significa que es una perfección, un don espiritual. Recordemos que para Tomas de Aquino el espíritu es la substancia de Dios.
La empatia es el origen de la Regla de Oro y la Regla de Plata
El origen de la empatia esta en la expansividad y progresividad del bien, el bien como don nace del corazón y se expande al otro. El bien es una naturaleza, es decir todo ser apetece su bien o perfección, y un discernimiento, de alli que la empatia se exprese en otros términos como la Regla de Oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12.
También de una manera mas neutra se expresa como la Regla de Plata: “no le hagas a los demás lo que no te gustaría que hicieran a ti”.
Un ejemplo del ejercicio de la empatía es la Parábola del Buen Samaritano, que se resume en una enseñanza: pecamos y seguimos de largo como el fariseo y el levita o vivimos rectamente, es decir actuamos siempre por principios (regla de oro y de plata). Esta es la mayor Parábola de Jesús y fundamento de toda la ética humana, recordemos que la justicia no es una virtud ética o perfecta.
La Parábola de Jesús empieza así: “¿Y quien es mi prójimo?. Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones?”, Lucas 10:29-37.
La Regla de Oro es el máximo principio ético humano

El don de discernimiento y su importancia en el liderazgo

Para comprender que es el don de discernimiento vamos a presentar dos casos prácticos del Antiguo Testamento:
Primer Caso Practico, la prudencia y el error de juicio: José mayordomo de Putifar, Génesis 39:1-23
Cuando José fue llevado a Egipto, Putifar – un egipcio que era funcionario del faraón, capitán de guardias – lo compro a los ismaelitas que lo habían llevado allí… Como José era apuesto y de buena presencia, la esposa de su patrón fijo sus ojos en el y le dijo: “Acuéstate conmigo”. Pero el se negó y contesto a la mujer: “Teniéndome a mi, mi patrón ya no piensa en los asuntos de la casa, porque me ha confiado todo lo que posee”…¿Como yo voy a cometer un delito tan grave y pecar contra Dios?…Pero un día, José entro en la casa para complir con sus obligaciones, en el preciso momento en que todo el personal se encontraba ausente. Entonces ella lo tomo de la ropa y le insistió: “Acuéstate conmigo”. Pero el huyo, dejando el manto en las manos de la muejer, y se alejo de allí…Ella guardo el manto de Jose hasta el regreso de su marido, y entonces le contó la historia: “El esclavo hebreo que nos trajiste se ha burlado de mi y pretendió violarme. Pero cuando yo grite pidiendo auxilio, el dejo su manto a mi lado y se escapo”. Al oír las palabras de su mujer: “Tu esclavo me hizo esto y esto”,…hizo detener a José, y lo puso en la cárcel donde estaban recluidos los prisioneros del rey. Así fue a para a la cárcel.

Segundo caso practico: Rectitud de Juicio. La sabiduría del Rey Salomón para juzgar, Reyes 3:16-28
Una vez, dos prostitutas fueron a presentarse ante el Rey. Una de las mujeres le dijo: “¡Por favor, señor mio!. Yo y esta mujer vivimos en la misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. Tres días después de mi parto, dio a luz también ella. Estábamos juntas, no había ningún extraño con nosotras en la casa, fuera de nosotras dos. Pero una noche murió el hijo de la mujer, porque ella se recostó encima de el. Entonces se levanto en medio de la noche, tomo de mi lado a mi hijo mientras tu servidora dormía, y lo acostó sobre su pecho; a su hijo muerto en cambio, lo acostó en mi regazo. A la mañana siguiente, me levante para amamantar a mi hijo, y vi que estaba muerto. Pero cuando lo observe con mayor atención a la luz del día, advertí que no era mi hijo, el que yo había tenido.” La otra mujer protesto: ¡No! ¡El que vive es mi hijo! Y así discutían en presencia del rey.
El Rey dijo: “Esta mujer afirma: Mi hijo es este, el que esta vivo, el que esta muerto es tuyo. Esta otra dice: No, tu hijo es el muerto, el que esta vivo es el mio. Y en seguid añadió: “Tráiganme una espada”. Le presentaron la espada y el Rey ordeno: “Partan en dos al niño vivo, y entreguen una mitad a una y una mitad otra”. Entonces la mujer cuyo hijo vivía se dirigió al Rey, porque se le conmovieron las entrañas por su hijo y exclamo: ¡Por favor, señor mio! ¡Denle a ella el niño vivo! ¡No lo maten! La otra en cambio decía: ¡No sera ni para mi ni para ti!¡Que lo dividan! Pero el rey tomo la palabra y dijo: “Entréguenle el niño vivo a la primera mujer, no lo maten: ¡ella es su madre!
Todo israel oyó hablar de la sentencia que había pronunciado el rey, y sintiero por el un gran respeto, porque vieron que había en el una sabiduría divina para hacer justicia.

En términos generales todos discernimos, es decir separamos el bien del mal y elegimos un camino. Pero hay situaciones donde no esta clara la verdad para decidir, por eso la Biblia nos habla del don de discernimiento. En el primer caso Potifar toma una decisión egoísta, que responde a la prudencia es decir a la razón practica pero su decisión esta condicionada por el engaño, que es una forma de opresión, por eso propiamente hablando Potifar no tiene el don de discernimiento, no encuentra la verdad, simplemente “delibera”, que es lo que corresponde a la prudencia, el deliberar. La prudencia esta unida a las facultades del alma: la imaginación y la fantasía.
Salomón en el segundo caso practico ejercita el don de discernimiento como tal, ya que logra encontrar la verdad en una situación confusa y difícil, resuelve captando la personalidad de Dios, es decir emula a Dios, imita captando la personalidad del imitado, esto es lo que se conoce como estar lleno del espíritu santo. El don de discernimiento esta unido a la escucha o arte de escuchar: escucha (percibe con atención), medita (con intuición e inspiración), decide con discernimiento.
Salomón recibe el don de discernimiento en un sueño con Dios:
Salomón recibe el don de discernimiento en un sueño
La capacidad de discernir, de cribar, de separar y hecho esto elegir una ruta de acción, es lo que diferencia al líder del seguidor. Líder es el que sabe discernir, porque es el que debe guiar, establecer una ruta, un camino, ya sea en un sentido negativo como en positivo.
Cuando este discernimiento es progresivo, es decir tiende a la mejora (camino), cuando es lo preciso y exacto (condición de verdad) y cuando aumenta la vida, este discernimiento es un don espiritual. Camino, verdad y vida son las condiciones para que una acción o virtud sea un don, por eso Jesús dice “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, Juan 14:6
La primera carta a los Corintios nos recuerda la importancia de pedir los dones más perfectos, es decir los dones del entendimiento, entre los cuales esta el don de discernimiento, junto con el don de profecía y clarividencia.
El don de discernimiento es uno de los dones mas perfectos.

Todos somos uno

Todos somos uno en la comunión, la vida en común. La comunión es la concordia (“para que todos sean uno. Como tu oh Padre, estas en mi y yo en ti”, Juan 17:21) con bien común (“los dones se manifiestan para el bien común”, 1 Corintios 12:7).
La vida en común es un fruto, una maduración de la vida bienaventurada.
La vida bienaventurada es vivir los dones (vivir la misericordia, vivir la perseverancia) y con mas precisión la vida bienaventurada es la vida recta: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. La vida recta es actuar siempre por principios éticos: la regla de oro, la regla de plata.
La comunión es como Dios desea como los hombres vivan y es lo opuesto a los “pecados sociales”, la comunión es un don o perfección social, es el orden social correcto.
La comunión implica todas las formas de amistad entre los hombres: amistad generalizada o amistad entre iguales (concepto de justicia), amistad ética o amistad con el prójimo (concepto de misericordia)y amistad política (don de la concordia) es decir amistad entre los ciudadanos de una comunidad en cuanto tales. La comunión es un concepto fundamental en el estudio de la ética.
El libro de los Hechos de los apóstoles nos narra en Hechos 4:32 en que consiste esta unidad del espíritu del hombre: unidad del corazón y unidad del alma; la rectitud (vida recta)une, el pecado divide.
La unidad implica también compartir con el prójimo (empatía), saber dar y compartir, cuando compartimos derribamos muros y establecemos puentes con el prójimo. Por eso cuando establecemos estrategias de ocultamiento, estamos privando al prójimo de aquello que le corresponde: “la verdad”. La espiritualidad implica “hacer luz”. Sin la verdad, no hay unidad posible.
El concepto de todos somos uno, la comunión es una maduración o fermento del espíritu.