Qué es el crecimiento espiritual interior

El fin del crecimiento espiritual es el desarrollo del hombre hacia su naturaleza, es decir hacia su verdadero bien, la vida adulta o la adultez.
Todos los seres vivos tienen una característica: la progresividad hacia su naturaleza o causa final. Ejemplo: la naturaleza del gusano es la mariposa, la naturaleza de la semilla es la planta que fructifica.
Esta naturaleza es el bien del ser, la casa es buena cuando esta terminada, el fruto es bueno cuando esta maduro, el hombre es bueno cuando es integro (es decir completo en cuanto hombre adulto). Todo ser desea su bien o perfección.
Es por estos planteos metafísicos que el crecimiento interior es tan fundamental en el ser humano, las diversas religiones entienden la madurez espiritual como la conformidad a Dios.
Este crecimiento tiene algunas concepto fundamentales: el pensamiento progresivo, la constancia, la sabiduría.

1) Pensamiento Progresivo:
El crecimiento espiritual es paulatino, progresivo, comienza por las pequeñas decisiones. Todas las parábolas de Jesús en los evangelios se fundamentan en el uso del entendimiento o don de ciencia que en términos prácticos es pensamiento progresivo,es decir el desarrollo del pensamiento desde los conceptos mas simples a los mas complejos, el pensamiento progresivo tiene como fin no las cosas temporales sino las verdades eternas e inmutables, el pensamiento progresivo es pensamiento completo, es decir busca la completitud y es además ético:
Parábola del grano de mostaza (Lucas 13:18):
“Jesús dijo entonces: ¿A que se parece el Reino de Dios? ¿Con que podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas.”
Parábola de la levadura (Lucas 13:20):
“Dijo también: ¿Con que podre comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezclo con gran cantidad de harina, hasta que fermento toda la masa”

2) Constancia progresiva (Don de la Piedad), Mejoramiento Continuo (Don de Fortaleza)y Sabiduría (Palabra de Dios):
La Parábola del Sembrador (Lucas 8:4-8)
“El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayo al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayo sobre las piedras y, al brotar, se seco por falta de humedad. Otra cayo sobre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Otra parte cayo en tierra fértil, broto y produjo fruto al ciento por uno”.
Explicación de la Parabola del Sembrador (Lucas 8:13-15):
“Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven para atrás. Lo que cayo entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayo en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen y dan fruto gracias a su constancia”
La sabiduría, es decir la Palabra de Dios, es el conocimiento de los medios correctos para vivir, los que logran el crecimiento espiritual son los que adquieren progresivamente sabiduría, la tienen siempre presente y la viven con constancia. La constancia (don de la piedad) es la clave en el crecimiento espiritual, porque estos son los que dan fruto. Como fruto entendemos la iluminación espiritual y los frutos del espíritu (Gálatas 5:22-23):”Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,fe, mansedumbre, dominio propio”.
La mayoría de la gente es inconstante, son como barcos sin vela, a la espera de alguna oportunidad que les brinde la suerte. Mucha gente cuando se propone una meta, se propone algo muy grande en poco tiempo y con pocas posibilidades de hacer.
Crecer espiritualmente significa tener proyectos paulatinos, razonables con una serie de metas pequeñas, medibles y logrables en el tiempo (con base en el mejoramiento continuo), por ejemplo: quiero tener el titulo de medico, establezco un tiempo, un cuando y luego propongo pequeñas metas a medir.
Las parábolas ilustran el crecimiento espiritual interior.

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Qué dice la biblia sobre el amor

Tomas de Aquino en su obra Suma de Teología nos explica que Dios es la perfección en grado sumo y que a Dios corresponden las perfecciones de todas las cosas. En la Biblia se explica: “Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el padre que esta en los cielos”. Mateo 5:48
Tomamos la definición de perfecto o competo en el libro metafísica de Aristóteles: Capitulo XV, libro V, Metafísica
Se dice que es perfecto o completo:
1. Aquello fuera de lo cual es imposible hallar ninguna de sus partes, por ejemplo, el tiempo completo de cada cosas es aquel fuera del cual es imposible hallar un momento que sea parte de este tiempo.
2 Aquello que en cuanto a la excelencia y al bien no puede ser superado en su género.
3 De las cosas que han alcanzado su fin, siendo este bueno, se dice que son perfectas o completas.
Ejemplos de perfecciones son la misericordia y la perseverancia porque no pueden ser superadas, es decir son virtudes máximas en el hombre.
¿Que no podemos atribuir a Dios? Las imperfecciones, por ejemplo: la justicia no es una perfección porque no toda justicia es buena (la justicia no es progresiva), tampoco podemos atribuir pasiones a Dios, porque las pasiones inclinan al hombre al mal.
Explicado esto pasemos un ver un texto bíblico sobre el amor, el texto es una traducción directa del griego al castellano:
La Biblia nos enseña que existen diferentes maneras de amar.
Jesús le pregunta a Simón Pedro con Ágape. Ágape es el amor proyectado hacia toda la obra de Dios, este es el amor que no puede ser superado en su género, es el amor perfecto y por lo tanto don del espíritu (amor espiritual).
Ágape es el amor que corresponde al hombre espiritual: “el hombre espiritual, en cambio, todo lo juzga, y no puede ser juzgado por nadie”, 1 Corintios 2:15. Esto es así porque el amor espiritual es el origen de los 7 dones del espíritu santo.
Simón Pedro le contesta a Jesús con Philia, este amor es el amor del alma y corresponde a un estado intermedio entre el bien y el mal, es el amor que surge del placer de vernos reflejados en el otro. Este es el amor del hombre almatico, que está en contraposición al hombre espiritual.
Es de este dialogo que luego Jesús les promete el espíritu santo a los discípulos (Ágape): “porque todos serán salados por el fuego”, Marcos 9:49. El fuego es un símbolo de purificación, y la sal símbolo de la sabiduría, que nos da el gusto por las cosas divinas.
Recordemos que los evangelios fueron escritos en su primera versión en griego, si bien Jesús enseño en Arameo, en los evangelios Cristo cuando se refiere al amor siempre usa la palabra “Agape”, la traducción de esta palabra es “amor al bien”. En griego antiguo no hay una expresión general como en castellano es decir la palabra “amor”, cada forma del amor en griego tiene su propio nombre: eros que es el amor de los amantes, philia que es el amor de los amigos y ágape que es el amor divino y perfecto. También hay que recordar que en los evangelios de Cristo no hay referencias al alma sino al espíritu, Jesús nos habla siempre de la duplicidad “ágape-espíritu”, de ser llenos del espíritu santo.
No podemos usar conceptos almaticos, es decir conocimientos intermedios entre el bien y el mal, como los mandamientos y la virtud moral (justicia, prudencia) para comprender el amor de Dios. El amor del espíritu de Dios es el misterio más grande. Siempre y en todo momento debemos entender que cuando hablamos del espíritu hablamos de perfecciones,es decir camino, verdad y vida, Juan 14:6.

¿Podemos ver el futuro a través de la meditación?

Siempre que ocurre un hecho excepcional como las torre gemelas o el incendio de la catedral de notre damme, mucha gente consulta con rapidez las videncias de Nostradamus y Benjamín Solari Parravicini. Entonces surge una pregunta: ¿Podemos ver el futuro? La capacidad de ver el futuro existe, todos la tenemos en mayor o menor grado, es una habilidad como dibujar o pintar, por ejemplo muchas fobias inexplicables tienen su origen en el acceso inconsciente sobre el futuro, la fobia inconscientemente trabaja para evitar un acontecimiento probable y desconocido, por ejemplo la fobia al fuego o la fobia a las alturas pueden tener su origen en pesadillas repetitivas sobre el tema, y que la pesadilla trate sobre algo que puede o no, ocurrir.
Los fenómenos telepáticos existen y la prueba es el don de consejo: escucha (percibe con atención), medita ( con intuición e inspiración), decide. A través del don de consejo recibimos una información de un plano superior para resolver aquello que se presenta a nuestro juicio como Dios en persona. Jesús utiliza el don de consejo cuando sus adversarios le plantean problemas como los denarios y la prostituta que va a ser apedreada.
El origen de la capacidad para fer el futuro es la meditación contemplativa. La contemplación es la meditación focalizada en los atributos divinos de Dios: contemplamos la misericordia, la verdad de Dios.
A Dios corresponden las perfecciones de todos los géneros Dios es la perfección misma. Por ejemplo tomemos el genero de los segmentos de tiempo, tomemos un segmento de una hora, y un segmento de un día. ¿Cual es el segmento mas completo? El segmento de un día, llevemos este proceso al limite, cuál es el segmento mas completo, es decir el segmento mas perfecto? La respuesta es la eternidad, la eternidad es la posesión simultánea de todo el tiempo, pasado, presente y futuro.
La eternidad es un atributo divino, es decir una perfección de Dios. Solo a través de la meditación contemplativa tenemos acceso a la percepción de la eternidad: es decir del pasado, del presente y del futuro, en definitiva al espacio sin tiempo. Todo contemplativo tiene acceso al conocimiento del destino y de la providencia de Dios, en la mayoría de los casos no es un conocimiento preciso, sino mas bien vago, general, como el que daban los antiguos oráculos como el de delfos.
El conocimiento del futuro exige un trabajo racional de interpretación, esta la videncia misma que puede ser un sueño y la interpretación de la videncia, de aquí el trabajo de la intuición y la inspiración que son dones divinos. El futuro si bien esta ya dado, si puede ser cambiado, no es algo inmodificable, de ahí la importancia de las videncias.
Jesús nos habla de la importancia del ojo de la mente en los evangelios, en la espiritualidad el tercer ojo representa la capacidad de percibir las realidades sutiles, ocultas, futuras, posibles y eternas:
El tercer ojo es la lámpara del alma y el cuerpo.

El oráculo y el médium. Semejanzas y diferencias.

Platón y Aristóteles concuerdan en sus estudios filosóficos en la existencia de entes inmateriales, entes que solo pueden ser captados por la inteligencia. Platón en su obras “La República”, “Fedón”, “El Banquete”, nos habla de las Formas y del Mundo de las Ideas; “lo bello”, “lo justo” y los géneros en general tendrían existencia en este plano. Platón sostiene que el “Mundo de las ideas” seria el lugar de residencia de las almas después de la muerte e insinúa la idea de la reencarnación.
Aristóteles demuestra en su obra Metafísica la existencia de entes inmateriales como la sabiduría y la matemática, estos son los entes metafísicos por excelencia, nosotros no inventamos las matemáticas, las “descubrimos”, porque ya existen.
La sabiduría según los griegos es un ente eterno y primordial. Cuando una persona establece un vinculo entre esta sabiduría primordial y el mundo físico, era considerado según los griegos como un oráculo: Delfos, Siwa, etc. Hay que entender que en la filosofía griega no existe el concepto de espíritu, de allí que no hay diferencia entre médium y oráculo.
Jesús en los evangelios jamas habla del alma, que es un concepto griego, nos habla del espíritu y acá es donde aparece la diferencia entre médium y oráculo.
El médium y el oráculo, si son genuinos, pueden establecer una comunicación con el plano inmaterial, pero el médium busca la ganancia de dinero y por esto esta relacionado con el error, la herejía.
El oráculo, en el sentido Bíblico, en cambio es una persona capacitada por el espíritu para cumplir una acción “providencial”, es decir aumentar la Bienaventuranza (Mateo 5, Lucas 6): José que adivina los sueños del Faraón, interpreta el futuro y salva tanto a judíos como egipcios del hambre (Libro de Génesis 41), Salomón que otorga la justicia de Dios en su juicio a las dos prostitutas (1 Reyes 3) son casos de Oráculos.
En la Biblia, hay un caso particular que nos muestra la diferencia entre el médium y el oráculo, “Samuel y la nigromante de Endor”, 1 Samuel 28, 3-16:
Samuel había muerto. Todo Israel estaba en duelo por el y lo habian sepultado en Rama, su ciudad. Saúl por su parte había expulsado del país a los nigromantes y adivinos.
Los filisteos se reunieron y fueron a acampar en Suném. Saúl concentro a todo Israel y camparon en Gelboé. Pero al divisar al ejercito Filisteo, tuvo miedo y se estremeció su corazón. Luego interrogo al Señor, pero el no le respondió ni por sueños, ni por el Urim, ni por los profetas. Entonces Saúl dijo a sus servidores: “Busquen una nigromante, para que yo vaya a verla y la consulte”. Sus servidores le dijeron: “Precisamente hay una nigromante en Endor”.
Saúl se disfrazo, poniéndose otra ropa, y partió en compañía de dos hombres.Llegaron de noche, y Saúl dijo a la mujer:”Predíceme el futuro evocando a un muerto y haz que se aparezca el que yo e diga”. Pero la mujer le respondió: “Tu sabes bien lo que hizo Saúl, como extirpo del país a nigromantes y adivinos.
¿Porque me tiendes una trampa para hacerme morir?. Entonces Saul le juro por el Señor: ¡Por la vida del Señor, nadie te inculpara a causa de esto. La mujer le dijo:”¿Quien quieres que se te aparezca?”. “Que se me aparezca Samuel”, respondió el.
La mujer vio a Samuel, y lanzo un fuerte grito. Luego dijo a Saul: ¿Porque me has engañado? ¡Tu eres Saul!. Pero el rey le dijo: “No temas. Dime lo que has visto”. La mujer le respondio a Saul: “Vi un dios que subía de los profundo de la tierra”. “¿Que forma tiene?”, pregunto el. Ella respondió: “Es un anciano que sube y esta envuelto en un manto”. Saúl comprendió entonces que era Samuel, y se postro con el rostro a tierra.
Samuel dijo a Saul: “Porque me has perturbado, haciendome subir?. “Es que estoy en un grave aprieto, respondio Saul, los Filisteos me hacen la guerra y Dios se ha apartado de mi: ya no me responde, ni por medio de los profetas ni en sueños. Por eso te llamé para que me indiques que debo hacer”.
Samuel replico: “Si el Señor se ha apartado de ti y se te ha vuelto hostil, ¿porque me interrogas a mi? El Señor ha obrado contigo conforme a lo que predijo por mi intermedio”.
En los evangelios, Jesús se nos presenta como “hijo del hombre” y oráculo de Dios. El fin del oráculo es la bienaventuranza, obra por y para esta. De allí que en la primera cata del apóstol Pedro se afirme:

Un oráculo es una persona capacitada por Dios para cumplir con un designio, el fin del oráculo es aumentar la bienaventuranza.

Alegría y felicidad. ¿Que son y cuál es la diferencia?

La felicidad y la alegría son emociones. La alegría es una exaltación del ánimo, es además un fruto del espíritu: “Por el contrario, el fruto del espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia”, Gálatas 5:22-23.
La felicidad no figura entre los frutos del espíritu porque la alegría implica felicidad pero no al revés.
La alegría puede ser una emoción pasajera pero Jesús nos habla de la “alegría de la misericordia”, como en la Parábola del hijo pródigo, que es una de las parábolas sobre la importancia de la misericordia, en Lucas 15:11-31. Un padre tiene dos hijos, uno pide por adelantado la herencia y se va a otro país, malgasta toda su fortuna y cuando sobreviene una hambruna en ese país piensa en su familia. Cuando vuelve el padre lo perdona y el hijo fiel reclama por la acción del padre, con lo cual responde:”Es justo que halla fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”, Lucas 15:31.
La alegría como don o perfección de Dios es una finalidad de la vida como la paz; la alegría es una maduración de los dones.
La felicidad, Aristóteles la define como “bienestar acompañado de virtud”, para Aristóteles la felicidad es una recompensa, esta es la dimensión moral de la virtud.
La felicidad es el fin del alma humana, todos deseamos la felicidad.
Para Jesús en cambio la felicidad es una bienaventuranza, es decir tiene una dimensión ética, como en el Sermón del Monte: “felices los misericordes porque obtendrán misericordia”, Mateo 5:7. La felicidad es un retorno (recibimos lo que damos, cosechamos lo que sembramos), es decir esta unida a la capacidad de colocarnos en el otro, en la empatia, para recibir felicidad hay que darla, la verdadera felicidad se comparte.

Fe, esperanza y Amor. Un análisis de las virtudes teologales.

La fe, la esperanza y el amor de caridad son virtudes infusas es decir no pueden adquirirse ni mediante el estudio ni la practica, es decir son virtudes del espíritu, son regalos y completan las 7 virtudes cardinales junto con la templanza, la fortaleza, la justicia y la prudencia que son virtudes del alma. El concepto de virtud infusa aparece en la teología de San Agustín y Tomas de Aquino y complementan las virtudes estudiadas por Aristóteles.
Los dones de la fe, la esperanza y el amor de caridad no se reciben al mismo tiempo y para esto hay que tener en cuenta las definiciones:
a)la fe es aceptar el credo. El credo son una serie de afirmaciones que el creyente acepta como verdaderas, en particular esta el credo católico.
b) la esperanza es la seguridad de recibir la vida eterna
c)El amor de Caridad, en griego conocido como Ágape, es el Amor al bien, es el amor perfeccionado por la naturaleza del bien, es el amor proyectado hacia toda la obra de Dios: es el amor a los animales, la ciencia, la ecología, el medio ambiente, por este amor vemos las cosas con la mente de Dios y somos participes de las bienaventuranzas.
La esperanza y la fe son virtudes infusas que una vez recibidas se concretan, es decir tienen su “fructificación” en el Amor de Caridad. ¿Porque? La Caridad perfecciona la fe y da lugar a la Seguridad o Confianza en Dios, por eso luego de recibir la Caridad se habla de “Perseverancia y seguridad en Dios”.
La infusión de la Caridad es recibir al “espíritu santo” como consecuencia de la “progresividad”, en filosofía se conoce esto como Gnosis. La Vida Eterna en cambio es el conocimiento de Dios a través de la actividad contemplativa: “Esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero”, Juan 17:8. La esperanza se consuma en la vida eterna. Cuando recibimos la Caridad quedan 3 dones: la perseverancia, la seguridad en Dios y la vida eterna.Por eso Tomas de Aquino habla de los 7 dones del espíritu santo.
La Caridad da lugar a la vida adulta, que es la conformidad a Dios.
Con la infusión del Amor de Caridad, en la religión cristiana esta simbolizada con el sacramento de la confirmación, se perfeccionan las virtudes cardinales de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza y por la perseverancia se alcanzan los frutos del espíritu, que son los fines últimos de la vida. La semejanza a Dios se transforma en Imagen.
Los dones son progresivos, es decir son “camino”(Juan 14:6)tienden a la mejora, al aumento y cuando se viven dan lugar a otros dones y bendiciones como se explica en las bienaventuranzas del Sermón del Monte.
Las virtudes infusas maduran o se perfeccionan en los frutos del espíritu, Gálatas 5:22-23.
Los frutos del espíritu son la concreción del amor, la fe y la esperanza humana.

El fin de la ascesis: la felicidad progresiva, la eterna y la radiante.

Una ascesis es todo camino de perfeccionamiento espiritual. Jesús nos enseña una ascesis: “vivir y escuchar la palabra de Dios” (parábola del sembrador), es decir adquirir sabiduría, retenerla y ponerla en practica con constancia. La ascesis esta directamente relacionada con la felicidad.
Aristóteles nos dice: “la felicidad es una cierta actividad del alma de acuerdo con la virtud” Ética Nicomaquea, Libro I; Tomas de Aquino sostiene en su libro “Del Reino”: “el premio de la virtud es la felicidad” Cap 8 Libro I, también: “si la felicidad es el premio a la virtud, se sigue que a mayor virtud corresponde un mayor grado de felicidad” Libro I Capitulo 9, “Del Reino”.
Hay virtudes mas perfectas que otras, así como hay dones mas grandes que otros, por ejemplo: la equidad es mas perfecta que la Justicia, cuando un juez observa que una ley no es suficiente para resolver un litigio, el juez recurre a la jurisprudencia, es decir a la equidad para fundamental su fallo, la equidad “completa” a la justicia.
Tomas de Aquino y Aristóteles concuerdan que ha mayor virtud mayor felicidad, entonces toda ascesis produce un aumento progresivo de la felicidad, de aquí que hablamos de “felicidad progresiva”, el amor también es en esencia “progresivo”, de allí el concepto de amor puro o “amor platónico”.
Esta progresividad tiene su limite en la virtud mas perfecta para Aristóteles: la contemplación. Es mas, es el fin directo de la ascesis la contemplación. Sobre esto Aristóteles escribió: “la felicidad perfecta es una actividad contemplativa…De suerte que la actividad divina que sobrepasa a todas las actividades en beatitud, será contemplativa, y en consecuencia, la actividad humana que esta mas íntimamente unida a esta actividad será la mas feliz”, Libro X, Ética Nicomaquea.
En el libro Suma de Teología, Tomas de Aquino nos dice que la vida eterna es actividad contemplativa y además que la felicidad eterna consiste en la visión de Dios. ¿Porque? Porque la contemplación es la meditación focalizada en los atributos divinos de Dios, es decir la contemplación es visión de Dios, es visión divina, es fundamentalmente una actividad intelectual y por ende perfecta en si misma, la felicidad asociada a esta actividad que es el conocimiento de Dios es un estado de la mente, el “don de la felicidad” o “felicidad de corazón” de allí que Jesús diga en una bienaventuranza de Mateo: “felices los puros de corazón porque verán a Dios”. En esto consiste el verdadero significado de ser feliz: percibir a Dios con un corazón nuevo y renovado.
Por esto hablar de ascesis es hablar de felicidad progresiva (que aumenta, que progresa, que se expande), eterna (una vez adquirida no se pierde nunca) y radiante (que surge de uno mismo y luego se expande a los demás).Felicidad_eterna
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