Qué significa redimir: el don de la justificación

Para entender que significa la justificación hay que entender que significa la ética. La ética no tiene relación ni con los mandamientos que constituyen la ley natural del hombre, ni con la justicia que es una virtud del campo de la moral, la ética nos explica que hay dos estilos de vida: pecamos o vivimos rectamente, es decir vivimos según la carne o vivimos según el espíritu. El evangelio nos da un caso practico: la parábola del buen samaritano.
Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones? Lucas 10:29-37.
Nuestro prójimo es quien necesita de nuestra ayuda, el buen samaritano procede con rectitud (regla de oro): “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti” Mateo 7:12. La rectitud es un estilo de vida, todos tenemos un ranking de rectitud, un millaje de rectitud, todos tenemos un ranking de misericordia, de perseverancia, los dones son camino porque se viven.
El sacerdote y el levita pecan, es decir omiten obrar el bien: “Todo aquel que sabe obrar el bien y no lo hace, comete pecado” Santiago 4:17.
La redención es el cambio de estilo de vida: de una vida llena de pecados a una vida de rectitud; y para esto contamos con el don de la justificación. La justificación es una ayuda especial que recibimos para lograr este cambio y esta fuertemente ligada al perdón y al arrepentimiento. Como Mateo que era cobrador de impuestos y decide seguir a Jesús: “Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. El se levanto y los siguió. Mateo 9:9.
En la religión cristiana la justificación se recibe en el bautismo junto con la fe: “Justificados, entonces por la fe, estamos en paz con Dios” Romanos 5:1
El apóstol Pablo en su carta a los Romanos relaciona la justificación con el don de la Providencia, es decir la predestinación: “a los que predestino, también los llamo; y a los que llamo, también los justifico; y a los que justifico, también los glorifico” Romanos 8:30; para luego afirmar:
La justificación es un don del Espíritu Santo que acompaña la fe

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¿Qué es el espíritu santo para los cristianos?

La idea del espíritu santo como agente o accionador de sabiduría se sustenta en la existencia del estado intermedio entre el bien y el mal. Es decir filosóficamente existen tres estados y tres tipo de hombre: el bien, el mal y un estado intermedio. A esto corresponderían: el hombre natural en el que prevalece la carne, el hombre almático en el que prevalecen las emociones este es el hombre en un estado intermedio y finalmente el hombre espiritual o pneumatico en el que prevalece el espíritu.
En los evangelios el espíritu santo como tercera persona de la trinidad nos capacita para:
1) la justificación, es decir el paso de una vida llena de pecados a una vida de rectitud. La justificación es un auxilio especial para vivir de acuerdo al espíritu. En la ética hay dos estilos de vida y dos retribuciones: pecamos o vivimos rectamente (regla de oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12), cosechamos por la ley del retorno bendición o maldición.
2) El acceso a la actividad contemplativa o vida eterna: “Nadie puede ver el Reino de Dios si antes no renace de lo alto” Juan 3:3. Ver el Reino de Dios es recibir la vida eterna y esto es la vida contemplativa. La vida contemplativa nos capacita para percibir las verdades eternas e inmutables es decir a Dios.
3)La felicidad como estado de la mente. Aristóteles nos explica: “la felicidad es el premio a la virtud”, cuanto mas perfecta es la virtud mas elevada es la felicidad asociada, de aquí que siendo la contemplación la virtud mas perfecta corresponda a ella el grado mas alto de felicidad: la felicidad de corazón. Tomas de aquino lo expresa: “la felicidad eterna consiste en la visión de Dios”
4)Examinar las sagradas escrituras o enseñanzas de sabiduría, dejando de lado las apariencias. La sabiduría es una ciencia, esta el que opina de sabiduría, el que es ignorante de sabiduría y el que sabe de sabiduría. El que sabe de sabiduría se llama “doctor de sabiduría”. El espíritu santo en los evangelios nos hace doctores de sabiduría:
“Jesús subió al Templo y comenzó a enseñar. Los judíos, admirados decían: ¿Como conoce las escrituras sin haber estudiado?. Jesús le respondió:
Mi enseñanza no es mía
sino de aquel que me envió” Juan 7:14-15
El espíritu santo en los evangelios se compara con el viento:
El espíritu santo es el espíritu de sabiduría de Dios

El libro de los salmos: el bien y el mal según la Biblia

El libro de los salmos es una colección de cantos,alabanzas e himnos del Antiguo Testamento, el libro comienza con el Salmo 1 que es conocido como el Salmo de los dos caminos, este himno es el antecedente mas conocido sobre las enseñanzas del Reino de Dios y tiene una marcada semejanza con las bienaventuranzas y las malaventuranzas del sermón de la montaña del evangelio de Lucas 6:20-26.
La enseña mas importante del salmo es que el bien y el mal son orientaciones de la mente, formas de pensar, percibir y juzgar: una mentalidad edificante, benévola, evolutiva, justa y otra mentalidad injusta, caótica, involutiva y destructiva; y que estas mentalidades se traducen en caminos, estilos de vida: dos mentalidades, dos caminos y dos retribuciones, una retribución para los justos o rectos y otra retribución para los pecadores. El Salmo nos explica que el mal y el bien existen porque somos libres de elegir entre el acierto y el error, entre lo correcto y lo incorrecto
El primer tramo trata sobre la vida de los justos y su retribución tanto el el salmo 1 como en el evangelio de Lucas:
Salmo 1:1-2:
¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos
sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!
El es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.
El bien es un discernimiento edificante, benévolo, justo, evolutivo

Bienaventuranzas de Lucas 6:20-23:
“¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices de ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!
¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre!
¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes sera grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!

El ultimo tramo trata sobre los pecadores y su retorno:
Salmo 1:4-6:
No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
Por eso no triunfaran los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos,
porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.

El mal es un discernimiento injusto, involutivo, caótico

La falsa felicidad en el evangelio de Lucas 6:24-26:
Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!
¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre!
¡Ay de ustedes,los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lagrimas!
¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡ De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!

Ojo por ojo, diente por diente: qué es la justa injusticia

Aristóteles al estudiar la virtud d la justicia la define de dos maneras: con respecto a la ley y con respecto a la igualdad y la proporción:
a)”La primera es lo justo según la ley, y en este sentido se llaman justas las cosas que la ley ordena” Magna Moralia, Libro 1 Capítulo 31.
b) “Lo justo es lo que es relativamente a los demás, para decirlo en una sola palabra, la equidad, la igualdad; y lo injusto es la desigualdad…Si la injusticia consiste en la desigualdad, es una consecuencia necesaria que la justicia y lo justo consistan en la igualdad perfecta en los contratos. Otra consecuencia es que la justicia es un medio entre el exceso y el defecto, entre lo demasiado y lo demasiado poco” Magna Moralia Libro 1, Capítulo 31.
Aristóteles luego afirma: “en este sentido ha podido decirse que la justicia es la proporción” MM Libro 1 Capítulo 31; “lo justo puede entenderse en muchos sentidos” MM Libro 1 Capitulo 31.
Dadas estas dos definiciones de justicia, Aristóteles concluye una idea muy importante (esto es lo que da origen a la Ley Natural de Tomas de Aquino): “Entre las cosas que se llaman justas, unas son por naturaleza y otras por la ley” Magna Moralia.
Dados estos análisis, ¿qué pasa cuando la proporción y la ley no coinciden?, es decir la virtud de la justicia admite un uso perverso y es aquí donde nace el concepto de justa injusticia.
Platón afirma:
Platón nos explica el sentido de la injusticia
Platón en la República hace un análisis interesante: “Y cada gobierno establece las leyes según su propia conveniencia: la democracia leyes democráticas, la tiranía leyes tiránicas, y del mismo modo las otras”. República Libro 1 338.
Jesús nos habla de un principio de justicia distributiva, la Ley del Talión,es decir la ética no yace en la justicia sino en la misericordia:”Ustedes han oído que se dijo: ojo por ojo diente por diente. Pero yo les digo que hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y lo le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado. Mateo 5:38-42.
Jesús nos explica que en el género de “dar y recibir”: tenemos la justicia, la equidad y la misericordia. De estas tres la única virtud que describe la conducta ética o buena es la amabilidad, la afabilidad, la benevolencia (la misericordia). La justicia en ultima instancia describe un estado intermedio entre el bien y el mal.
Ojo por Ojo, diente por diente, esta es la Ley del Talión

Qué es la integridad de una persona

Integridad significa completitud o totalmente hecho. Para comprender mejor este concepto analicemos la definición que da Aristóteles en su libro Metafísica (Libro V, Capítulo XV):
Se dice que es perfecto o completo:
1-Aquello fuera de lo cual es imposible hallar ninguna de sus partes, por ejemplo, el tiempo completo de cada cosa es aquel fuera del cual es imposible hallar un momento que sea parte de ese tiempo.
2-Aquello que en cuanto a la excelencia y al bien no puede ser superado en su género…
3-De las cosas que han alcanzado su fin, siendo este bueno, se dice que son completas o perfectas, pues las cosas son completas o perfectas por haber alcanzado su fin.
Dada esta definición el hombre completo o integro es el hombre que ha alcanzado su fin, ¿y cual es el fin del hombre, es decir a que tiende el hombre en su desarrollo? A la adultez, la vida adulta, o en otros términos la conformidad a Dios. La adultez es aquel estado en que al hombre no le falta nada, en cuanto lo que lo hace hombre. En la fe cristiana la madurez se alcanza cuando se reciben los 7 dones del espíritu santo, en el sacramento de la confirmación.
La primera carta a los Corintios nos explica que la sabiduría que es la ciencia más excelente es propia de las personas maduras, decir de aquellos que han alcanzado la conformidad a Dios.

La sabiduría es para las personas maduras

Todo ser tiende hacia su propio bien o perfección nos explica Tomas de Aquino, en su obra Suma de Teología. Una naturaleza es hacia lo que el ser tiende en su desarrollo, nos explica Aristóteles, es por esto que el bien es una naturaleza.
La naturaleza del gusano es la mariposa, la naturaleza de la semilla es la planta que fructifica. De esta manera la naturaleza del hombre es la integridad, por eso Jesús enseña por Parábolas. Las parábolas siempre hacen incapié en la progresividad, los seres vivos son esencialmente progresivos porque tienden hacia el bien.
Si el nivel de conciencia de una persona viene definida por el nivel de amor entonces, la integridad del hombre viene dada por el amor de caridad, por ese amor bueno que se proyecta hacia toda la obra de Dios: el amor a los animales, al prójimo y a la ciencia. Este es el amor que no puede ser superado, ni mejorado en su género, el amor del que nos habla Platón (amor platónico). En definitiva, en el cumplimiento del nuevo mandamiento: “amaras a tu prójimo como a ti mismo”, Marcos 12:31. Este amor fundamentalmente es la conformidad a Dios, el amor integro y adulto, don del espíritu santo.
La integridad de la persona se resume en la Caridad, en Jesús..

Cómo ser inmortal. El secreto de la longevidad.

La inmortalidad es un don vinculado a la vida eterna, es decir al conocimiento espiritual(“esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero”, Juan 17:3) y a la adquisición progresiva de sabiduría.
Hay numerosas referencias a la inmortalidad en los evangelios y en el Libro de Sabiduría escrito por el Rey Salomón: “en la familiaridad con la sabiduría esta la inmortalidad”, Libro de Sabiduría 8:17; “porque conocerte a ti es la perfecta justicia y reconocer tu soberanía es la raíz de la inmortalidad”, Libro de Sabiduría 15:3. Hay una referencia en los evangelios sobre el don de la inmortalidad:
El don de la inmortalidad esta vinculado a la vida eterna y la resurrección.
Dios en la Biblia es eterno e inmortal, con lo cual se podría pensar que la inmortalidad es un atributo divino, es decir una perfección no transmisible, pero en el Libro Génesis se aclara que el hombre esta hecho a imagen y semejanza a Dios, y es por esta semejanza e imagen que Dios puede transmitir de una manera limitada en el plano físico su inmortalidad, la inmortalidad de Dios transmitida como un regalo es o que se conoce como el don de la longevidad.
Hay que aclarar que longevidad no es salud, la salud no es un don, la longevidad si, la salud no es un don porque hay “enfermos sanos” por ejemplo en el caso de los virus. Dios no nos da salud, nos da longevidad, como un premio, una bendición, como una bienaventuranza.
Salomón en su Libro de Sabiduría nos explica que la longevidad es el fruto de meditar en la Sabiduría de Dios, en su Palabra, la meditación nos explica Platón es el arte de saber separar el alma del cuerpo, y en saber escuchar, el que sabe vivir el arte de escuchar alcanza la longevidad, es por esto que en todas las filosofías antiguas los sabios son los verdaderos inmortales.
Esta estudiado que el arte de escuchar y la vida contemplativa (“vida eterna”) están asociados a altos niveles de meditación y esto esta asociado al control del estrés y al mejor funcionamiento del sistema parasimpático del cuerpo. Purificar el cuerpo a través de la comida y la bebida no es suficiente, el control de las emociones juegan un rol clave.
La meditación, la escucha con mentalidad progresiva y con constancia nos generan un estado de bienestar y felicidad que se traduce en el largo plazo en la inmortalidad de los antiguos sabio.
Dios es eterno e inmortal. Inmortal es aquel que recibe la inmortalidad de Dios.

Qué es la santidad según la Biblia

La santidad es una gracia, un carisma, un don espiritual. Es el don que nos relaciona con la formación del carácter, la santidad no es un atributo divino como la eternidad o la omnisciencia, es decir una perfección propia de Dios, la santidad es una perfección o don transmisible al hombre como la misericordia y la perseverancia, el Reino de Dios es el dominio, imperio de las perfecciones de Dios (dominio de la sabiduría, imperio de la devoción, reino de la rectitud), la Biblia lo expresa de esta manera: “sean santos porque yo soy santo”, 1 Pedro 1:16.
La santidad es el don que nos hace imagen plena de Dios
La santidad es ser imagen plena o imagen como tal de Dios, imagen en metafísica significa “semejanza perfecta” y la semejanza se da en la participación de la esencia.
Por la Regla de Oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12 somos imitadores de Jesús o imitadores de Dios (replicamos una conducta), por el Amor de Caridad, o amor al bien, somos semejantes a Dios en esencia (participes de la esencia de la sabiduría) y por los frutos del espíritu (amor, alegría, paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia; Gálatas 5:22) somos imagen de Dios.
Los frutos del espíritu definen la santidad y pueden ser interpretados tanto como los fines de la vida humana como el carácter de Dios.
Por eso fructificar los dones a través de la vida recta y la constancia es formar en nosotros el carácter de Dios. La santidad junto con la vida eterna (actividad contemplativa) son los verdaderos fines de la vida humana. Los frutos del espíritu surgen paulatinamente como consecuencia de años de perseverancia y practica contemplativa (meditación focalizada en los atributos divinos de Dios) a través del don de ciencia, la santidad es un estado posterior a la iluminación espiritual (recibir el espíritu santo o Gnosis) y tiene como base la vida en gracia de Dios, es decir la determinación diaria de obrar el bien evitando el mal, es por esto que cuando se habla de la perseverancia final de los santos se habla no de fe sino de seguridad en Dios (fe adulta o fe con don de ciencia), la santidad exige un conocimiento particular, es decir preciso y exacto, de las verdades divinas (“nadie puede ver el Reino de Dios si antes no renace de lo alto”, Juan 3:3). El santo como tal es fundamentalmente un contemplativo y un perseverante.
La primera carta a los Tesalonicenses lo expresa de una manera muy sencilla:
El deseo de Dios es la santificación del hombre.