Sobre las maldiciones en la biblia: ¿dónde están, cuál es su significado, y cómo romper con ellas?

La biblia nos habla de maldiciones y bendiciones. Jesús en el Sermón del Monte nos da un grupo de bienaventuranzas con sus correspondientes bendiciones y un grupo de malaventuranzas con sus correspondientes maldiciones, estas están en el evangelio de Lucas.
Las bienaventuranzas o bendiciones, Lucas 6:20-22
¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!
¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del Hombre!
Las malaventuranzas con sus maldiciones, Lucas 6:24-26
Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya han recibido su consuelo!
¡Ay de ustedes los que ahora están saciados, porque sabrán lo que es pasar hambre!
¡Ay de ustedes los que ahora ríen, porque sabrán lo que es derramar lagrimas!
¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los falsos profetas.
Las enseñanzas de Jesús en el Monte constituyen lo que se conoce como “el plan de Dios” o “el aspecto lógico de Dios”, en otras palabras las bienaventuranzas describen “el principio ordenador del universo”, en otras filosofías se conoce como Tao.
La bienaventuranza es un principio ordenador porque enseña, tienden al balance y retribuye, el acierto y el error tienen su retribución, premios para los progresivos, edificantes, justos, benévolos y castigos para los caóticos, los involutivos, los destructivos.
EL origen de la malaventuranza es la herejía, es decir la enseñanza del error, y su subproducto es la maldición. Cuando la herejía se transforma en un “acervo cultural”, es decir cuando se traspasa de generación en generación como un “saber”, surgen las maldiciones generacionales y los problemas “culturales”, de difícil resolución, porque la gente se resiste al “cambio cultural”, esto lo vemos con claridad en los países pobres y subdesarrollados, donde claramente el problema es la “cultura de la viveza” y el “oportunismo”, una herejía del saber popular es “nadie hace la plata trabajando”, este tipo de herejías que calan en la mentalidad de la gente común, destruyen la cultura del trabajo.
En el nuevo testamento tenemos varias herejías a las cuales se enfrentan Jesús y los primeros cristianos:
*La ley del Talión, “Ojo por ojo, diente por diente” en Mateo 5:38, una herejía contra la misericordia.
*”Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo” en Mateo 5:43, una herejía contra el amor al prójimo.
*La Simonía (Hechos de los Apóstoles 8:18-10), es decir el querer comprar cosas sagradas con dinero, en este caso dones espirituales.
*La ley de Moisés en Juan 8:7, la prostituta que debe ser apedreada por cometer adulterio.
Para romper con estas maldiciones generacionales, que en el fondo son problemas culturales o sociales, es necesario romper con la “cultura del error”, con la “cultura de la herejía”, es decir reconocerla y rechazarla.
Las herejías constituyen el verdadero enemigo de la enseñanza espiritual.
El que rechaza la herejía y acepta el camino de la sabiduría expulsa toda maldición y acepta los premios o bienaventuranzas de la vida espiritual, esta es la esencia del guerrero espiritual. Como nos dice el apóstol Juan, “el que practica la verdad alcanza la luz”, Juan 3:21.

¿De dónde viene y cuál es el significado de la frase o dicho, “mas vale maña que fuerza”?

La famosa frase o popular dicho: “mas vale maña que fueza”, viene de la biblia y mas precisamente el libro eclesiastés, este libro es de autoría del Rey Salomón y es un libro de sabiduria antigua y contiene una serie de exhortaciones y consejos para una vida feliz y sensata.

La palabra maña en la frase puede entenderse como “inteligencia”, “sabiduría practica”. La frase nos recuerda que el saber hacer o el conocimiento profundo y correcto de las cosas vale mas que el miedo, la fuerza o el poder.
En la historia hay numerosos casos que nos confirman la validez de la enseñanza: la inteligencia practica es precisión y exactitud como en el caso de David contra Goliath, David es un joven de buena presencia y se enfrenta en un duelo a muerte contra el gigantesco guerrero Goliath de los filisteos, David tiene una simple gomera que arroja piedras, Goliath es un gigante con espada y escudo. David gana sobre la fuerza de Goliath porque es “preciso y exacto” al arrojar la piedra, la biblia nos narra este hecho:
“Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra ese filisteo.
Y dijo Saúl a David: No podrás ir tú contra aquel filisteo; para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud”, 1 Samuel 17:32-33
“Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza.
Y ciño David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar,porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl:Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David hechó de sí aquellas cosas.
Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.
Y el filisteo venía andando y acercándose a David,y su escudero delante de él.
Y cuando el filisteo miró y vió a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer.
Y dijo el filisteo a David:¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses…
Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dió prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo.
Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en la tierra.
Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en mano. 1 Samuel 17:39-50
La maña o sabiduría practica es también creatividad, intuición e inspiración, las facultades del espíritu, que nos sirven para evitar los engaños y las trampas; como los tres reyes magos que evitan al Rey Herodes y sus engaños, usando la intuición, al visitar al niño Jesús, en Mateo 2:1-12.
La “sabiduría ingeniosa” es indefectiblemente preferible al uso de la fuerza sin reflexión, este es el significado ultimo de la expresión.

La regla de oro, “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”. Explicación, interpretación y comentario.

Jesús en el evangelio de San Mateo nos enseña en que consiste el comportamiento ético y la vida en gracia de Dios:”haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. Este principio ético de acción, se conoce como “imitar a Jesús”, “imitar a Dios”, “regla de oro”, “don espiritual de la rectitud”, es el don purificador por excelencia, a través de este don aprendemos a ver el mundo con los ojos del creador.
La vida recta es camino, todos tenemos un ranking de rectitud, como también así tenemos un ranking de misericordia o piedad, los dones son camino porque se crece. La rectitud no es un valor moral, es un don espiritual porque es una perfección, es decir una acción que no puede ser mejorada ni superada. Los dones espirituales son “perfecciones”: “Sean perfectos, como el Padre celestial es perfecto”, Mateo 5:48.
Cuando aceptamos la vida recta como camino entramos al “Reino de Dios”. El Reino de Dios es la cultura de la excelencia, es el domino de las perfecciones de Dios, el dominio de la misericordia, el imperio de la piedad, el gobierno del mejoramiento continuo.
El fin de la rectitud no es la felicidad, la felicidad es un retorno, un resultado de nuestra capacidad para obrar el bien. El fin de la rectitud es la vida eterna, es decir la integridad y la visión de Dios: “esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero”, Juan 17:3.
La vida en gracia de Dios, vivir de acuerdo al espíritu, actuar de acuerdo a la regla de oro.
Hay que entender que una de las bases de este don espiritual, es la progresividad, la mejora constante, aprendemos a ser mejores personas a través de los pequeños actos de rectitud cotidianos, que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos, pero que al tener un efecto acumulativo producen en el largo plazo resultados sorprendentes: la vida recta es el camino hacia la Gnosis y la iluminación espiritual:
“Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios. Nicodemo le pregunto: ¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo?¿Acaso puede entrar al seno de su madre y volver a nacer?
Jesús le respondió: Te aseguro que el que no nace del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne y lo que nace del espíritu es espíritu”, Juan 3:3-6.
La vida recta es lo que se conoce como vivir de acuerdo al espíritu y esto es lo opuesto a una vida llena de pecados, al vivir según los deseos de la carne. Esto es importante porque la vida en gracia de Dios no es “no tener un pecado” o “no pecar”, la vida en gracia de Dios es vivir rectamente, la vida recta es un imperativo, una exigencia. Todos tenemos la capacidad de ser “buenos”, “rectos”, todos tenemos que elegir un camino: el bien y el mal son soluciones al comportamiento humano. Y esto tiene una consecuencia muy clara, damos frutos de vida o frutos de muerte:
“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías y cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
En cambio, el fruto del espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.” Gálatas 5:19-23

El concepto y la definición del bien común según la biblia y la filosofía. Análisis de ejemplos.

La biblia y la filosofía abordan el problema del bien común. La filosofía griega, en particular los trabajos de Aristóteles parten de la idea que el hombre desea la felicidad como bien supremo, y en pos de esto, los seres humanos se asocian entre si y fundan la “polis” o ciudad-estado. Según Aristóteles el hombre es por naturaleza egoísta sin tener en cuenta al otro. Del conflicto de intereses, surge la virtud de la justicia y de su administración a través de la virtud de la prudencia.
La virtud de la prudencia y la justicia aseguran la vida del hombre en sociedad, nos dicen Aristóteles en su obra “Política” y Ética a Nicómaco; y Platón en su obra la República. Pero hay una diferencia entre, el “vivir” y el “buen vivir”.
Aristóteles y Platón sin decirlo, pero nos sugieren, que la virtud si bien tiene como fin la felicidad no pueden asegurar el bien común. Aristóteles en su obra “Politica” solo nos afirma que la existencia de la polis depende de la virtud moral, pero el bien común de la virtud perfecta y que el sabio es quien ejecuta este tipo de virtud como hombre semidivino. Platón nos habla del filósofo en su obra “La Republica” y que corresponde a este el liderazgo de la sociedad para el bien común. En esto consiste la idea de los folósofos clásicos sobre el problema y concepto del bien común.
La biblia en cambio aborda el problema del bien común desde una perspectiva diferente.
Jesús nos explica que el hombre se debate entre el espíritu y la carne, entre dios y el dinero, entre el pecado y la rectitud. La redención del hombre es el paso(o pascua interior)de una vida llena de pecados a una vida de rectitud, y esto se formaliza en el bautismo. La vida recta es actuar siempre por principios éticos:”haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. La vida recta es “imitar a Jesús, es la vida en “gracia de Dios”. Todos tenemos un ranking de rectitud, un ranking de misericordia, un ranking de perseverancia. La rectitud como la misericordia y la perseverancia son dones espirituales. Vivir según el espíritu es vivir los dones, la vida según la carne es practicar el pecado.
Esto se puede ver en un caso o ejemplo práctico de fundamental importancia: “la parábola del buen samaritano” en Lucas 10:25-37, frente al prójimo tenemos una elección de base: pecamos como el levita o el sacerdote y seguimos de largo, o actuamos con misericordia y rectitud ayudando al necesitado. La rectitud y el pecado son soluciones al comportamiento humano, por esto la “educación”.
Cuando la rectitud, la misericordia se imponen entre los hombres surge el orden social ético, este orden es como “Dios desea que los hombres vivan”, y se denomina “comunión” o “vida en común”. De hecho el sacramento que sigue al bautismo es la comunión. ¿Por que? Por que el bien común (sacramento de la comunión) es una consecuencia de la vida recta (bautismo).
El fin de los dones espirituales es la vida eterna, la santidad y el bien común como lo explica el apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios:
El bien común es un fruto de la vida según el espíritu según la biblia.
La biblia nos explica que todos tenemos la capacidad de obrar el bien, de obrar con rectitud, el problema del bien común es un problema de educación. Cuando los hombres se entregan a las pasiones y al error, el sentido de la rectitud como base del comportamiento ético y social se pierde, dando lugar a la mas oscura ignorancia.
La biblia nos llama a “vivir los dones”, a buscar lo correcto y lo mejor en nuestro quehacer diario (lo correcto por el consejo y lo mejor por la misericordia), el bien común es una consecuencia lógica de esto.

Espiritualidad para principiantes: qué significa ser “espiritual pero no religioso”.

“Ser espiritual pero no religioso” significa en la práctica algo muy profundo: “todos tenemos la capacidad de percibir y obrar el bien”, es decir “todos desean la felicidad unánimemente” nos explica Tomas de Aquino, pero la felicidad no es un fin en si mismo sino una consecuencia de buscar el bien, ya sea propio como el de todos (bien común). En esto radica la profundidad, damos lo que recibimos: el que irradia felicidad recibe felicidad, la felicidad se comparte, así como el bien.
Las religiones en general tienen un fundamento opresivo, se arrogan el derecho de decir lo que esta bien y esta mal (es decir lo que es pecado), de administrar con discrecionalidad, a través de ritos místicos, los dones gratuitos de Dios.
A veces en la calle escuchamos: “en tal iglesia reparten dones” o “en tal iglesia te van a dar tal don”, esto no es así, estas afirmaciones son “opiniones del vulgo” que no tienen nada de fundamento filosófico y ético.
Todos podemos vivir los dones, todos podemos buscar lo correcto y lo mejor (lo correcto por el don de consejo y lo mejor por la misericordia). Nadie puede afirmar con certeza como la divinidad administra los dones. Todos tenemos un don.
Vivimos en un universo donde el azar y el caos están ordenados, la verdad inmaterial existe. La verdad es lo preciso y lo exacto, dos mas dos es siempre cuatro.
La espiritualidad sin religión, y esto es para los principiantes, se basa en una afirmación muy simple: tenemos que elegir entre la rectitud y el pecado, entre un discernimiento edificante, constructivo, evolutivo, benévolo y otro discernimiento caótico, destructivo, injusto, caótico. Todos discernimos, es decir todos calculamos lo que hacemos.
Zarathustra nos lega una afirmación muy importante sobre la espiritualidad:
Zoroastro nos lega una enseñanza sobre la espiritualidad del ser humano
Todo ser desea su bien o perfección nos explica Tomás de Aquino, el bien es razón de causa final es decir explica la transformación de los seres: la naturaleza del gusano es la mariposa, la naturaleza de la semilla es la planta que fructifica. Del mismo modo la naturaleza del ser humano es la conformidad a Dios: ser sabios como Dios es sabio: “Sean perfectos como el Padre celestial es perfecto”, Mateo 5:48.
Se puede ser sabio como Dios sin pertenecer a ninguna religión. Ser sabio es la máxima perfección espiritual a la que puede aspirar el ser humano, no existe nada mas allá de esto. La palabra “santidad”, es un concepto teológico, referido a las religiones, cada religión tiene su propio santo. Pero ser sabio no depende de ninguna administración religiosa.
Y como nos enseña Platón en su mito sobre la caverna, el que escapa de la oscuridad de los grilletes, sube por la caverna y ve por si mismo la luz, corre el riesgo de buscar luego a sus “amigos encadenados”, contarles la verdad sobre la luz al final de la caverna y que estos por el temor a la verdad lo maten. Este es el verdadero riesgo de la espiritualidad sin religión.

La luz de los maestros ascendidos: ¿que significa ser un verdadero maestro y guía espiritual?

Jesús como maestro ascendido nos da una enseñanza que nos da luz sobre este conocimiento:
Jesús como verdadero maestro y guía espiritual nos enseña a vivir los dones.
Jesús nos explica que un verdadero maestro y guía espiritual es perfecto, esto es así por la explicación: “Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto”, Mateo 5:48
Los dones espirituales son perfecciones, como la misericordia, la perseverancia, la piedad, la sabiduría. No podemos atribuir imperfecciones a Dios como el error, el pecado, las pasiones. Un verdadero maestro espiritual enseña a vivir los dones, todos tenemos un ranking de misericordia, de discernimiento, de benevolencia, de compasión. Cuanto mayor es nuestro ranking mayor es nuestra elevación espiritual.
El camino espiritual, al que todo maestro espiritual nos introduce, comienza por comprender que tenemos que elegir entre dos estilos de vida: la rectitud y el pecado: la rectitud es actuar siempre por principios éticos:”haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12, el pecado en cambio es toda omisión del bien: “el que sabe obrar el bien y no lo hace comete pecado” Santiago 4:17; de hecho el bautismo en la fe cristiana es el paso o pascua interior, de una vida llena de pecados a una vida de rectitud, como nos lo enseña la parábola del buen samaritano:
Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones? Lucas 10:29-37.
El buen samaritano es un bienaventurado y receptor de las promesas del sermón del monte, cumpliendo con el mandamiento: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo” Marcos 12:31, el levita y el sacerdote eligen otro camino: viven según la carne y son malaventurados.
Esta es la enseñanza espiritual de base que nos permite entrar en el camino para recibir al verdadero maestro interior: el espíritu de sabiduría.
De hecho hay un relato entre Nicodemo que reconoce a Jesús como maestro espiritual y le pregunta sobre la ascención espiritual y la Gnosis:
“Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios. Nicodemo le pregunto: ¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo?¿Acaso puede entrar al seno de su madre y volver a nacer? Jesús le respondió: Te aseguro que el que no nace del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne y lo que nace del espíritu es espíritu”, Juan 3:3-6
San Agustín nos agrega una enseñanza propia en su libro Confesiones: “Los libros platónicos que leí me advirtieron que debía buscar la verdad incorpórea y llegue a sentir que en realidad perfecciones invisibles se hace visibles a la inteligencia por la consideración de las criaturas”, Capitulo XX, Libro VII
Platón nos dice que hay objetos que pueden ser percibidos con los sentidos y otros objetos que pueden ser percibidos con la inteligencia, como por ejemplo los números. “Ver el Reino de Dios” significa percibir con la inteligencia aquellos objetos que son inmateriales, es por esto que el maestro es “perfecto”.
El verdadero maestro espiritual “observa con la inteligencia” o contempla los atributos divinos de Dios, es decir lo propio del maestro espiritual es la actividad contemplativa: “Esto es la vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios verdadero”, Juan 17:3
El verdadero maestro espiritual es el que alcanza la verdad a través de la Gnosis.

¿Qué es el don o espíritu de profecía y cuales son sus características según la biblia? Estudio bíblico con ejemplos.

Sobre el don de profecía la biblia explica: “Empéñense en seguir el amor y ambicionen los dones espirituales, sobre todo el don de profecía. Porque el que habla en lenguas no habla a los demás, sino a Dios. En realidad nadie entiende lo que dice, pues habla misterios por el Espíritu. En cambio, el que profetiza habla a los hombres para edificarlos, exhortarlos y reconfortarlos. El que habla un lenguaje incomprensible se edifica a si mismo, pero el que profetiza edifica a toda la comunidad”, 1 Corintios 14:1-4
El don de profecía exhorta, corrige y edifica a la comunidad.
El don o espíritu de profecía se caracteriza o se puede identificar por cumplir con tres funciones, que son además las funciones del profeta:
1) El don de profecía enseña al señalar lo que es correcto, el don de profecía es lo preciso y lo exacto en problemas de difícil resolución:
La sabiduría del Rey Salomón para juzgar, Reyes 3:16-28
Una vez, dos prostitutas fueron a presentarse ante el Rey. Una de las mujeres le dijo: “¡Por favor, señor mio!. Yo y esta mujer vivimos en la misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. Tres días después de mi parto, dio a luz también ella. Estábamos juntas, no había ningún extraño con nosotras en la casa, fuera de nosotras dos. Pero una noche murió el hijo de la mujer, porque ella se recostó encima de el. Entonces se levanto en medio de la noche, tomo de mi lado a mi hijo mientras tu servidora dormía, y lo acostó sobre su pecho; a su hijo muerto en cambio, lo acostó en mi regazo. A la mañana siguiente, me levante para amamantar a mi hijo, y vi que estaba muerto. Pero cuando lo observe con mayor atención a la luz del día, advertí que no era mi hijo, el que yo había tenido.” La otra mujer protesto: ¡No! ¡El que vive es mi hijo! Y así discutían en presencia del rey.
El Rey dijo: “Esta mujer afirma: Mi hijo es este, el que esta vivo, el que esta muerto es tuyo. Esta otra dice: No, tu hijo es el muerto, el que esta vivo es el mio. Y en seguid añadió: “Tráiganme una espada”. Le presentaron la espada y el Rey ordeno: “Partan en dos al niño vivo, y entreguen una mitad a una y una mitad otra”. Entonces la mujer cuyo hijo vivía se dirigió al Rey, porque se le conmovieron las entrañas por su hijo y exclamo: ¡Por favor, señor mio! ¡Denle a ella el niño vivo! ¡No lo maten! La otra en cambio decía: ¡No sera ni para mi ni para ti!¡Que lo dividan! Pero el rey tomo la palabra y dijo: “Entréguenle el niño vivo a la primera mujer, no lo maten: ¡ella es su madre!
Todo israel oyó hablar de la sentencia que había pronunciado el rey, y sintiero por el un gran respeto, porque vieron que había en el una sabiduría divina para hacer justicia.
En este caso el Rey Salomón resuelve aquello que se le presenta a su juicio como Dios en persona.
2)El don de profecía esta para señalar la enseñanza del error, es decir la herejía, un caso práctico es la ley del Talión, un principio de justicia distributiva que nos “aleja del camino de la misericordia”
”Ustedes han oído que se dijo: ojo por ojo diente por diente. Pero yo les digo que hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y lo le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado. Mateo 5:38-42.
3)El don de profecía no descubre lo oculto de Dios, interpreta sueños y vaticina el futuro atendiendo a la providencia, un caso práctico es José que adivina los sueños del faraón en el libro de Génesis:
“Entonces el faraón le dijo a José: “Soñé que estaba parado a orillas del Nilo, y de pronto subían siete vacas robustas y hermosas, que se pusieron a pastar entre los juncos. Detrás de ellas subieron otras siete vacas, escuálidas, de aspecto horrible y esqueléticas, como nunca había visto en el territorio de Egipto. Y las vacas escuálidas y feas devoraron a las otras siete vacas robustas. Pero una vez que las comieron, nadie hubiera dicho que las tenían en su vientre, porque seguían tan horribles como antes. En seguida me desperté. En el otro sueño, vi siete espigas cargadas de granos y lozanas, que brotaban de un mismo tallo. Después de ellas brotaron otras siete espigas, marchitas, delgadas y quemadas por el viento del este, que devoraron a las siete espigas hermosas. Yo he contado todo esto a los adivinos, pero ninguno me ha dado una explicación”.
José le contesto al faraón: “El faraón ha soñado una misma cosa, y así Dios le ha anunciado a usted lo que él va a hacer. Las siete vacas hermosas son siete años, lo mismo que las siete espigas hermosas. Es el mismo sueño. Las siete vacas escuálidas y feas que salieron detrás de las otras también son siete años, lo mismo que las siete espigas sin grano y quemadas por el viento del este. Estos serán siete años de hambre. Es tal como se lo he dicho: Dios le ha anunciado a Su Majestad lo que el va a hacer.” Libro de Génesis 41:1-44
El don de profecía es uno de los dones mas complejos y difíciles de entender, es el don propio del profeta, como José, Daniel y Salomón en el viejo testamento y Jesús en el nuevo.