¿Constituyen los diez mandamientos un código de ética válido?

Los diez mandamientos son una expresión de la ley natural como lo explica Aristóteles en su Libro Retórica, es decir hay dos tipos de leyes las escritas y las que no. Las leyes no escritas o leyes naturales son aquellas leyes que surgen por el uso natural de la razón, todos sabemos que es una ley natural “no matar”, “no dar falso testimonio en un juicio”, por el mismo uso del sentido común. Ahora bien: ¿los diez mandamientos como ley natural son un código de ética valido?
De acuerdo a la Biblia fueron entregados por el Creador al legislador Moisés en el Monte del Sinaí y están listados en el Deuteronomio 5:6-22:
Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud.
No tendrá otros dioses delante de mi. No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba.
No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios.
Observa el día sábado para santificarlo, como el Señor, tu Dios, te lo ha ordenado.
Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor, tu Dios te lo ha mandado.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás falso testimonio contra tu prójimo.
No codiciaras la mujer de tu prójimo, ni desearás su casa, su campo, ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Analicemos los diez mandamientos desde la Parábola del Buen Samaritano enseñada por Jesús en los evangelios:

Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones? Lucas 10:29-37.

El sacerdote y el levita pecan,obran de acuerdo a la carne; en cambio el Buen Samaritano actúa de acuerdo a la ley del espíritu, es decir a la Regla de Oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12.
¿Que mandamiento violan el sacerdote y el levita? Ninguno.
Desde la perspectiva de los diez mandamientos no es obligatorio ayudar “al hermano”, “al necesitado”, “al prójimo”. Es por esto que los diez mandamientos desde el punto de vista ético no pueden constituir un código, los mandamientos son simplemente órdenes, imperativos, mandatos que surgen del uso del sentido común.
La ética es una sola para todos y es “actuar siempre por principios”: la regla de oro, la regla de plata, el ejercicio de la empatía divide a los seres humanos en dos grupos diferenciados. Todos tenemos que elegir entre dos estilos de vida: pecamos o vivimos rectamente: “todo esta permitido pero no todo es conveniente”.

Cómo ser un soldado de Dios

El apóstol Pablo en su carta a los Efesios compara la vida espiritual con la vida del soldado, y nos describe su armadura: el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, el calzado con el celo para propagar la Buena Noticia. San Agustín también en su libro confesiones nos narra su guerra espiritual.
Somo soldados de Dios en una guerra espiritual
¿Pero contra que es la guerra espiritual?
En Mateo 22:15-22, los fariseos le preguntan a Jesús: ¿Esta permitido pagar el impuesto al César o no?. Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: “Hipócritas por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con la que pagan el impuesto. Ellos le presentaron un denario. Y él les preguntó: ¿De quién es esta figura y esta inscripción?. Le respondieron: “Del César”. Jesús les dijo: “Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios, lo que es de Dios”.
Jesús en la respuesta es preciso y exacto, Jesús resuelve con la verdad. Jesús resuelve con Don de Consejo. Los dones espirituales tienen todos condición de verdad (“yo soy el camino, la verdad y la vida”, Juan 14:6) es decir son lo preciso y lo exacto. De aquí nace el concepto de Herejía, es decir la enseñanza del error. Un ejemplo de Herejía en Sudamérica, en particular argentina, es la “viveza criolla”.
Un soldado de Dios es una persona que lucha y se enfrenta contra las herejías que nos alejan del camino de la piedad (constancia, firmeza, devoción, ecuanimidad, estabilidad), del camino de la misericordia (amabilidad, afabilidad, benevolencia, benedicencia).
Vivir los dones son el único camino porque son progresivos, tienden a la mejora, al aumento.
La herejía es una obra de la carne, y es el verdadero poder que se opone a las enseñanzas del Reino de Dios, oprimiendo a través del engaño. Tenemos que elegir entre dos caminos es decir la rectitud o el pecado; dos amos:Dios o el dinero; dos enseñanzas: la verdad o la mentira y finalmente dos retribuciones: cosechamos bendición o cosechamos maldición.

La educación moral contra la cultura de la pobreza

La educación es como la edificación de una casa, todo depende de los cimientos en los que se construya y edifique, Jesús en sus enseñanzas sobre el Reino de Dios, nos habla de la casa edificada en la roca y la casa edificada con arena: “Todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó y su ruina fue grande”, Mateo 7:24-27.
La sabiduría es la piedra angular sobre la que cimentamos la educación.
Aristóteles nos explica que la sabiduría es la ciencia de las causas ultimas y primeras, la ciencia de la verdad y la substancia. La sabiduría es la ciencia de los conocimientos de los medios correctos para vivir. La sabiduría es la piedra angular de la educación, es sobre lo que se edifica la casa construida sobre roca.
Con la sabiduría aprendemos a reconocer las acciones éticas. ¿Y cuando una acción es ética? Toda acción ética cumple con 3 requerimientos: 1) ¿la acción es progresiva, tiende a la mejora y al aumento? Es decir si esa acción es camino. 2) ¿la acción es lo preciso y lo exacto? Es decir si la acción tiene condición de verdad. 3) ¿la acción aumenta la vida?. Si la acción realizada cumple con los requerimientos de camino, verdad y vida, esa acción es ética, esa acción es un don espiritual, por eso Jesús dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Juan 14:6. Jesús personifica las acciones éticas.
Es por esto que la ética y la moral son para todos lo mismo, para el abogado, el ingeniero, el arquitecto. No hay una moral diferente para cada profesión.
Cuando somos progresivos o de mentalidad progresiva, cuando somos precisos y exactos, cuando aumentamos la vida, estamos buscando lo correcto y lo mejor, nos estamos moviendo en un ámbito claro: la cultura de la excelencia, es decir el Reino de Dios (reino, dominio, imperio de las perfecciones divinas).
Entender el marco de la ética es esencial en el mundo del trabajo y profesional, un profesional que desconoce la educación moral y que no sabe reconocer una acción ética, es un profesional mal calificado y de bajo rendimiento,que se va a traducir en algo muy concreto: el mal trabajo y la cultura de la pobreza.
La educación moral es lo que se opone a la mentalidad de pobre, educar moralmente es educar en sabiduría, es así que damos frutos: adquiriendo sabiduría, reteniéndola en la mente y poniéndola en practica con “constancia progresiva”. En el ámbito de la educación y en el ámbito de la labor profesional la mayor tasa de fracasos se debe a la falta de constancia.
Mentalizar a los educados en el desarrollo de la mentalidad progresiva, la precisión y la exactitud y la constancia son la clave del éxito de una nación, de lo contrario caemos en la enseñanza del error, es decir la herejía, creando algo muy simple: “bombas de pobres”. La cultura de la pobreza y la mentalidad de pobre es fruto de la enseñanza del error, lo opuesto a la sabiduría. Elegimos entre vivir bien con sabiduría (enseñanza de lo correcto) o vivir mal con herejías (enseñanza del error).La cultura de la pobreza hace perecer a los pueblos.

Estudios bíblicos profundos: como obtener la vida eterna

Sobre Dios y la vida eterna, Tomas de Aquino nos explica: Dios es la perfección en grado sumo, Dios es la sabiduría misma es decir hablar de la sabiduría es hablar de Dios. A Dios corresponden las perfecciones de todas las cosas nos aclara Tomas de Aquino.
Una perfección es aquello que no puede ser mejorado ni superado en su género, por ejemplo en el género de los tiempos tenemos todo el día, toda la semana y todo el año. ¿Cual es el segmento de tiempo mas completo? Todo el año. Llevemos este proceso al infinito y tenemos la eternidad, la eternidad es una perfección, es la posesión simultanea de todo el tiempo: pasado, presente y futuro.
En el género de los juicios tenemos la prudencia (razón practica) y el consejo (percibe con atención, medita con intuición e inspiración, decide con creatividad). ¿Cual es la virtud mas perfecta? El consejo, por eso decimos “don de consejo”.
La vida eterna es una perfección de Dios, Tomas de Aquino nos explica que la vida eterna es actividad contemplativa, la contemplación es la forma mas perfecta de meditación, es la meditación transcendental. Esto coincide con la definición que nos da Jesús sobre la vida eterna en el evangelio de Juan, que es en esencia un “evangelio de la Gnosis”:
La vida eterna es la misma percepción de la esencias divinas.
El camino hacia la vida eterna y la iluminación espiritual como nos enseña San Agustín, en su libro Confesiones, es el don de la Piedad. La Piedad se define como constancia, firmeza, devoción, ecuanimidad, estabilidad. la iluminación espiritual es el resultado de la constancia progresiva en la adquisición de sabiduría. La vida eterna perfecciona la iluminación espiritual a través de la actividad contemplativa, acompañando el don de la perseverancia.
La vida eterna es la consumación de la esperanza, es por esto que con la vida eterna no hablamos de “fe” sino de “seguridad o confianza en Dios”, y la introducción a la vida angélica: “a los santos se les promete igualdad con los ángeles”, Suma de Teologia Q 62, A 5.
Con la vida eterna somos participes de la vida divina de los ángeles y gozamos de todas o las mayores bendiciones divinas que acompañan la actividad contemplativa: la longevidad (don de la inmortalidad), la guía de Dios (apertura del tercer ojo es decir el oráculo)y la felicidad de corazón (don de la Felicidad).
La vida eterna es el fin principal de la vida espiritual y se corresponde con una bienaventuranza: “bienaventurados los puros de corazón porque verán a Dios”, Mateo 5:8.
El camino hacia la vida eterna es el don de la Piedad

Qué es el crecimiento espiritual interior

El fin del crecimiento espiritual es el desarrollo del hombre hacia su naturaleza, es decir hacia su verdadero bien, la vida adulta o la adultez.
Todos los seres vivos tienen una característica: la progresividad hacia su naturaleza o causa final. Ejemplo: la naturaleza del gusano es la mariposa, la naturaleza de la semilla es la planta que fructifica.
Esta naturaleza es el bien del ser, la casa es buena cuando esta terminada, el fruto es bueno cuando esta maduro, el hombre es bueno cuando es integro (es decir completo en cuanto hombre adulto). Todo ser desea su bien o perfección.
Es por estos planteos metafísicos que el crecimiento interior es tan fundamental en el ser humano, las diversas religiones entienden la madurez espiritual como la conformidad a Dios. El crecimiento espiritual es la renovación del ser humano.
La espiritualidad es renovarnos en la sabiduría de Dios.
Este crecimiento tiene algunas concepto fundamentales: el pensamiento progresivo, la constancia, la sabiduría.

1) Pensamiento Progresivo:
El crecimiento espiritual es paulatino, progresivo, comienza por las pequeñas decisiones. Todas las parábolas de Jesús en los evangelios se fundamentan en el uso del entendimiento o don de ciencia que en términos prácticos es pensamiento progresivo,es decir el desarrollo del pensamiento desde los conceptos mas simples a los mas complejos, el pensamiento progresivo tiene como fin no las cosas temporales sino las verdades eternas e inmutables, el pensamiento progresivo es pensamiento completo, es decir busca la completitud y es además ético:
Parábola del grano de mostaza (Lucas 13:18):
“Jesús dijo entonces: ¿A que se parece el Reino de Dios? ¿Con que podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas.”
Parábola de la levadura (Lucas 13:20):
“Dijo también: ¿Con que podre comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezclo con gran cantidad de harina, hasta que fermento toda la masa”

2) Constancia progresiva (Don de la Piedad), Mejoramiento Continuo (Don de Fortaleza)y Sabiduría (Palabra de Dios):
La Parábola del Sembrador (Lucas 8:4-8)
“El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayo al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayo sobre las piedras y, al brotar, se seco por falta de humedad. Otra cayo sobre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Otra parte cayo en tierra fértil, broto y produjo fruto al ciento por uno”.
Explicación de la Parabola del Sembrador (Lucas 8:13-15):
“Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven para atrás. Lo que cayo entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayo en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen y dan fruto gracias a su constancia”
La sabiduría, es decir la Palabra de Dios, es el conocimiento de los medios correctos para vivir, los que logran el crecimiento espiritual son los que adquieren progresivamente sabiduría, la tienen siempre presente y la viven con constancia. La constancia (don de la piedad) es la clave en el crecimiento espiritual, porque estos son los que dan fruto. Como fruto entendemos la iluminación espiritual y los frutos del espíritu (Gálatas 5:22-23):”Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,fe, mansedumbre, dominio propio”.
La mayoría de la gente es inconstante, son como barcos sin vela, a la espera de alguna oportunidad que les brinde la suerte. Mucha gente cuando se propone una meta, se propone algo muy grande en poco tiempo y con pocas posibilidades de hacer.
Crecer espiritualmente significa tener proyectos paulatinos, razonables con una serie de metas pequeñas, medibles y logrables en el tiempo (con base en el mejoramiento continuo), por ejemplo: quiero tener el titulo de medico, establezco un tiempo, un cuando y luego propongo pequeñas metas a medir.
Las parábolas ilustran el crecimiento espiritual interior.

Los siete pecados capitales

El concepto de pecado no existe en la filosofía griega, Aristóteles en sus obras nos habla de la oposición entre vicio y virtud.
El pecado en la Biblia es toda omisión del bien: “El que sabe obrar el bien y no lo hace comete pecado”, Santiago 4:17. El bien en cambio es la regla de oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. La Regla de Oro se conoce como Don Espiritual de la Rectitud.

El pecado en el pensamiento Bíblico tiene su origen en la concupiscencia:
“Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta: Dios no puede ser tentado por el mal, ni tienta a nadie, sino que cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que lo atrae y lo seduce. La concupiscencia es la madre del pecado, y éste una vez cometido, engrendra la muerte.” Carta de Santiago 1: 13-15.
La concupiscencia es la madre del pecado.
La concupiscencia son los deseos desordenados contrarios a la bienaventuranza, por lo general deseos relacionados con lo material, lo físico.
Para Santo Tomas el pecado es una privación del bien y hay tantas formas de pecar como formas de privar al bien: “Pues el bien proviene, en las cosas, a partir de una causa perfecta, estando todas casi como anudadas las causas que pueden ayudar al bien; en cambio el mal proviene en cada cosa puntualmente, a partir de defectos particulares. En efecto, no hay belleza en el cuerpo a no ser que todos sus miembros estuvieran bien dispuestos; y la fealdad resulta de cualquier miembro que se encuentre desproporcionado. Y así la fealdad proviene de muchas causas diferentes, y la belleza de una causa perfecta, de un solo modo; y así se da, en todo lo bueno y todo lo malo, tal como Dios lo haya provisto”. Capitulo III, Libro I, Del Reino, Santo Tomas de Aquino.
Tomás de Aquino nos da otra definición del mal (pecado): “decimos malo al hombre privado de Virtud”, Suma de Teología.
Dada la diversidad que se da en la formas de privación del bien, Tomás enumera los principales pecados que son el origen de todos los demás:
*Lujuria: son los deseos sexuales desordenados.
*Gula: es el apetito excesivo.
*Soberbia: es creerse mejor que los demás.
*Ira: una expresión del odio.
*Envidia: consiste en el deseo de poseer bienes o atributos ajenos.
*Avaricia: es la adquisición y acaparación excesiva de bienes sin compartir.
*Pereza: es la falta de voluntad en la consecución de las propias obligaciones.

Qué dice la biblia sobre el amor

Tomas de Aquino en su obra Suma de Teología nos explica que Dios es la perfección en grado sumo y que a Dios corresponden las perfecciones de todas las cosas. En la Biblia se explica: “Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el padre que esta en los cielos”. Mateo 5:48
Tomamos la definición de perfecto o competo en el libro metafísica de Aristóteles: Capitulo XV, libro V, Metafísica
Se dice que es perfecto o completo:
1. Aquello fuera de lo cual es imposible hallar ninguna de sus partes, por ejemplo, el tiempo completo de cada cosas es aquel fuera del cual es imposible hallar un momento que sea parte de este tiempo.
2 Aquello que en cuanto a la excelencia y al bien no puede ser superado en su género.
3 De las cosas que han alcanzado su fin, siendo este bueno, se dice que son perfectas o completas.
Ejemplos de perfecciones son la misericordia y la perseverancia porque no pueden ser superadas, es decir son virtudes máximas en el hombre.
¿Que no podemos atribuir a Dios? Las imperfecciones, por ejemplo: la justicia no es una perfección porque no toda justicia es buena (la justicia no es progresiva), tampoco podemos atribuir pasiones a Dios, porque las pasiones inclinan al hombre al mal.
Explicado esto pasemos un ver un texto bíblico sobre el amor, el texto es una traducción directa del griego al castellano:
La Biblia nos enseña que existen diferentes maneras de amar.
Jesús le pregunta a Simón Pedro con Ágape. Este es el Amor de Caridad, el amor de Dios, el Amor unido a la naturaleza del bien. Ágape es el amor proyectado hacia toda la obra de Dios: es el amor proyectado hacia el prójimo, los animales, la ciencia. Este es el amor que no puede ser superado, ni mejorado en su género, es el amor perfecto y por lo tanto don del espíritu (amor espiritual).
El amor de Dios es el amor el prójimo
Ágape es el amor que corresponde al hombre espiritual: “el hombre espiritual, en cambio, todo lo juzga, y no puede ser juzgado por nadie”, 1 Corintios 2:15. Esto es así porque el amor espiritual es el origen de los 7 dones del espíritu santo.
Simón Pedro le contesta a Jesús con Philia, este amor es el amor del alma y corresponde a un estado intermedio entre el bien y el mal, es el amor que surge del placer de vernos reflejados en el otro. Este es el amor del hombre almatico, que está en contraposición al hombre espiritual.
Es de este dialogo que luego Jesús les promete el espíritu santo a los discípulos (Ágape): “porque todos serán salados por el fuego”, Marcos 9:49. El fuego es un símbolo de purificación, y la sal símbolo de la sabiduría, que nos da el gusto por las cosas divinas.
Recordemos que los evangelios fueron escritos en su primera versión en griego, si bien Jesús enseño en Arameo, en los evangelios Cristo cuando se refiere al amor siempre usa la palabra “Agape”, la traducción de esta palabra es “amor al bien”. En griego antiguo no hay una expresión general como en castellano es decir la palabra “amor”, cada forma del amor en griego tiene su propio nombre: eros que es el amor de los amantes, philia que es el amor de los amigos y ágape que es el amor divino y perfecto. También hay que recordar que en los evangelios de Cristo no hay referencias al alma sino al espíritu, Jesús nos habla siempre de la duplicidad “ágape-espíritu”, de ser llenos del espíritu santo.
No podemos usar conceptos almaticos, es decir conocimientos intermedios entre el bien y el mal, como los mandamientos y la virtud moral (justicia, prudencia) para comprender el amor de Dios. El amor del espíritu de Dios es el misterio más grande. Siempre y en todo momento debemos entender que cuando hablamos del espíritu hablamos de perfecciones,es decir camino, verdad y vida, Juan 14:6.