La regla de oro, “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”. Explicación, interpretación y comentario.

Jesús en el evangelio de San Mateo nos enseña en que consiste el comportamiento ético y la vida en gracia de Dios:”haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. Este principio ético de acción, se conoce como “imitar a Jesús”, “imitar a Dios”, “regla de oro”, “don espiritual de la rectitud”, es el don purificador por excelencia, a través de este don aprendemos a ver el mundo con los ojos del creador.
La vida recta es camino, todos tenemos un ranking de rectitud, como también así tenemos un ranking de misericordia o piedad, los dones son camino porque se crece. La rectitud no es un valor moral, es un don espiritual porque es una perfección, es decir una acción que no puede ser mejorada ni superada. Los dones espirituales son “perfecciones”: “Sean perfectos, como el Padre celestial es perfecto”, Mateo 5:48.
Cuando aceptamos la vida recta como camino entramos al “Reino de Dios”. El Reino de Dios es la cultura de la excelencia, es el domino de las perfecciones de Dios, el dominio de la misericordia, el imperio de la piedad, el gobierno del mejoramiento continuo.
El fin de la rectitud no es la felicidad, la felicidad es un retorno, un resultado de nuestra capacidad para obrar el bien. El fin de la rectitud es la vida eterna, es decir la integridad y la visión de Dios: “esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero”, Juan 17:3.
La vida en gracia de Dios, vivir de acuerdo al espíritu, actuar de acuerdo a la regla de oro.
Hay que entender que una de las bases de este don espiritual, es la progresividad, la mejora constante, aprendemos a ser mejores personas a través de los pequeños actos de rectitud cotidianos, que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos, pero que al tener un efecto acumulativo producen en el largo plazo resultados sorprendentes: la vida recta es el camino hacia la Gnosis y la iluminación espiritual:
“Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios. Nicodemo le pregunto: ¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo?¿Acaso puede entrar al seno de su madre y volver a nacer?
Jesús le respondió: Te aseguro que el que no nace del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne y lo que nace del espíritu es espíritu”, Juan 3:3-6.
La vida recta es lo que se conoce como vivir de acuerdo al espíritu y esto es lo opuesto a una vida llena de pecados, al vivir según los deseos de la carne. Esto es importante porque la vida en gracia de Dios no es “no tener un pecado” o “no pecar”, la vida en gracia de Dios es vivir rectamente, la vida recta es un imperativo, una exigencia. Todos tenemos la capacidad de ser “buenos”, “rectos”, todos tenemos que elegir un camino: el bien y el mal son soluciones al comportamiento humano. Y esto tiene una consecuencia muy clara, damos frutos de vida o frutos de muerte:
“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías y cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
En cambio, el fruto del espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.” Gálatas 5:19-23

El concepto y la definición del bien común según la biblia y la filosofía. Análisis de ejemplos.

La biblia y la filosofía abordan el problema del bien común. La filosofía griega, en particular los trabajos de Aristóteles parten de la idea que el hombre desea la felicidad como bien supremo, y en pos de esto, los seres humanos se asocian entre si y fundan la “polis” o ciudad-estado. Según Aristóteles el hombre es por naturaleza egoísta sin tener en cuenta al otro. Del conflicto de intereses, surge la virtud de la justicia y de su administración a través de la virtud de la prudencia.
La virtud de la prudencia y la justicia aseguran la vida del hombre en sociedad, nos dicen Aristóteles en su obra “Política” y Ética a Nicómaco; y Platón en su obra la República. Pero hay una diferencia entre, el “vivir” y el “buen vivir”.
Aristóteles y Platón sin decirlo, pero nos sugieren, que la virtud si bien tiene como fin la felicidad no pueden asegurar el bien común. Aristóteles en su obra “Politica” solo nos afirma que la existencia de la polis depende de la virtud moral, pero el bien común de la virtud perfecta y que el sabio es quien ejecuta este tipo de virtud como hombre semidivino. Platón nos habla del filósofo en su obra “La Republica” y que corresponde a este el liderazgo de la sociedad para el bien común. En esto consiste la idea de los folósofos clásicos sobre el problema y concepto del bien común.
La biblia en cambio aborda el problema del bien común desde una perspectiva diferente.
Jesús nos explica que el hombre se debate entre el espíritu y la carne, entre dios y el dinero, entre el pecado y la rectitud. La redención del hombre es el paso(o pascua interior)de una vida llena de pecados a una vida de rectitud, y esto se formaliza en el bautismo. La vida recta es actuar siempre por principios éticos:”haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. La vida recta es “imitar a Jesús, es la vida en “gracia de Dios”. Todos tenemos un ranking de rectitud, un ranking de misericordia, un ranking de perseverancia. La rectitud como la misericordia y la perseverancia son dones espirituales. Vivir según el espíritu es vivir los dones, la vida según la carne es practicar el pecado.
Esto se puede ver en un caso o ejemplo práctico de fundamental importancia: “la parábola del buen samaritano” en Lucas 10:25-37, frente al prójimo tenemos una elección de base: pecamos como el levita o el sacerdote y seguimos de largo, o actuamos con misericordia y rectitud ayudando al necesitado. La rectitud y el pecado son soluciones al comportamiento humano, por esto la “educación”.
Cuando la rectitud, la misericordia se imponen entre los hombres surge el orden social ético, este orden es como “Dios desea que los hombres vivan”, y se denomina “comunión” o “vida en común”. De hecho el sacramento que sigue al bautismo es la comunión. ¿Por que? Por que el bien común (sacramento de la comunión) es una consecuencia de la vida recta (bautismo).
El fin de los dones espirituales es la vida eterna, la santidad y el bien común como lo explica el apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios:
El bien común es un fruto de la vida según el espíritu según la biblia.
La biblia nos explica que todos tenemos la capacidad de obrar el bien, de obrar con rectitud, el problema del bien común es un problema de educación. Cuando los hombres se entregan a las pasiones y al error, el sentido de la rectitud como base del comportamiento ético y social se pierde, dando lugar a la mas oscura ignorancia.
La biblia nos llama a “vivir los dones”, a buscar lo correcto y lo mejor en nuestro quehacer diario (lo correcto por el consejo y lo mejor por la misericordia), el bien común es una consecuencia lógica de esto.

¿Constituyen los diez mandamientos un código de ética válido?

Los diez mandamientos son una expresión de la ley natural como lo explica Aristóteles en su Libro Retórica, es decir hay dos tipos de leyes las escritas y las que no. Las leyes no escritas o leyes naturales son aquellas leyes que surgen por el uso natural de la razón, todos sabemos que es una ley natural “no matar”, “no dar falso testimonio en un juicio”, por el mismo uso del sentido común. Ahora bien: ¿los diez mandamientos como ley natural son un código de ética valido?
De acuerdo a la Biblia fueron entregados por el Creador al legislador Moisés en el Monte del Sinaí y están listados en el Deuteronomio 5:6-22:
Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud.
No tendrá otros dioses delante de mi. No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba.
No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios.
Observa el día sábado para santificarlo, como el Señor, tu Dios, te lo ha ordenado.
Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor, tu Dios te lo ha mandado.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás falso testimonio contra tu prójimo.
No codiciaras la mujer de tu prójimo, ni desearás su casa, su campo, ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Analicemos los diez mandamientos desde la Parábola del Buen Samaritano enseñada por Jesús en los evangelios:

Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones? Lucas 10:29-37.

El sacerdote y el levita pecan,obran de acuerdo a la carne; en cambio el Buen Samaritano actúa de acuerdo a la ley del espíritu, es decir a la Regla de Oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12.
¿Que mandamiento violan el sacerdote y el levita? Ninguno.
Desde la perspectiva de los diez mandamientos no es obligatorio ayudar “al hermano”, “al necesitado”, “al prójimo”. Es por esto que los diez mandamientos desde el punto de vista ético no pueden constituir un código, los mandamientos son simplemente órdenes, imperativos, mandatos que surgen del uso del sentido común.
La ética es una sola para todos y es “actuar siempre por principios”: la regla de oro, la regla de plata, el ejercicio de la empatía divide a los seres humanos en dos grupos diferenciados. Todos tenemos que elegir entre dos estilos de vida: pecamos o vivimos rectamente: “todo esta permitido pero no todo es conveniente”.

La educación moral contra la cultura de la pobreza

La educación es como la edificación de una casa, todo depende de los cimientos en los que se construya y edifique, Jesús en sus enseñanzas sobre el Reino de Dios, nos habla de la casa edificada en la roca y la casa edificada con arena: “Todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó y su ruina fue grande”, Mateo 7:24-27.
La sabiduría es la piedra angular sobre la que cimentamos la educación.
Aristóteles nos explica que la sabiduría es la ciencia de las causas ultimas y primeras, la ciencia de la verdad y la substancia. La sabiduría es la ciencia de los conocimientos de los medios correctos para vivir. La sabiduría es la piedra angular de la educación, es sobre lo que se edifica la casa construida sobre roca.
Con la sabiduría aprendemos a reconocer las acciones éticas. ¿Y cuando una acción es ética? Toda acción ética cumple con 3 requerimientos: 1) ¿la acción es progresiva, tiende a la mejora y al aumento? Es decir si esa acción es camino. 2) ¿la acción es lo preciso y lo exacto? Es decir si la acción tiene condición de verdad. 3) ¿la acción aumenta la vida?. Si la acción realizada cumple con los requerimientos de camino, verdad y vida, esa acción es ética, esa acción es un don espiritual, por eso Jesús dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Juan 14:6. Jesús personifica las acciones éticas.
Es por esto que la ética y la moral son para todos lo mismo, para el abogado, el ingeniero, el arquitecto. No hay una moral diferente para cada profesión.
Cuando somos progresivos o de mentalidad progresiva, cuando somos precisos y exactos, cuando aumentamos la vida, estamos buscando lo correcto y lo mejor, nos estamos moviendo en un ámbito claro: la cultura de la excelencia, es decir el Reino de Dios (reino, dominio, imperio de las perfecciones divinas).
Entender el marco de la ética es esencial en el mundo del trabajo y profesional, un profesional que desconoce la educación moral y que no sabe reconocer una acción ética, es un profesional mal calificado y de bajo rendimiento,que se va a traducir en algo muy concreto: el mal trabajo y la cultura de la pobreza.
La educación moral es lo que se opone a la mentalidad de pobre, educar moralmente es educar en sabiduría, es así que damos frutos: adquiriendo sabiduría, reteniéndola en la mente y poniéndola en practica con “constancia progresiva”. En el ámbito de la educación y en el ámbito de la labor profesional la mayor tasa de fracasos se debe a la falta de constancia.
Mentalizar a los educados en el desarrollo de la mentalidad progresiva, la precisión y la exactitud y la constancia son la clave del éxito de una nación, de lo contrario caemos en la enseñanza del error, es decir la herejía, creando algo muy simple: “bombas de pobres”. La cultura de la pobreza y la mentalidad de pobre es fruto de la enseñanza del error, lo opuesto a la sabiduría. Elegimos entre vivir bien con sabiduría (enseñanza de lo correcto) o vivir mal con herejías (enseñanza del error).La cultura de la pobreza hace perecer a los pueblos.

Qué significa redimir: el don de la justificación

Para entender que significa la justificación hay que entender que significa la ética. La ética no tiene relación ni con los mandamientos que constituyen la ley natural del hombre, ni con la justicia que es una virtud del campo de la moral, la ética nos explica que hay dos estilos de vida: pecamos o vivimos rectamente, es decir vivimos según la carne o vivimos según el espíritu. El evangelio nos da un caso practico: la parábola del buen samaritano.
Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones? Lucas 10:29-37.
Nuestro prójimo es quien necesita de nuestra ayuda, el buen samaritano procede con rectitud (regla de oro): “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti” Mateo 7:12. La rectitud es un estilo de vida, todos tenemos un ranking de rectitud, un millaje de rectitud, todos tenemos un ranking de misericordia, de perseverancia, los dones son camino porque se viven.
El sacerdote y el levita pecan, es decir omiten obrar el bien: “Todo aquel que sabe obrar el bien y no lo hace, comete pecado” Santiago 4:17.
La redención es el cambio de estilo de vida: de una vida llena de pecados a una vida de rectitud; y para esto contamos con el don de la justificación. La justificación es una ayuda especial que recibimos para lograr este cambio y esta fuertemente ligada al perdón y al arrepentimiento. Como Mateo que era cobrador de impuestos y decide seguir a Jesús: “Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. El se levanto y los siguió. Mateo 9:9.
En la religión cristiana la justificación se recibe en el bautismo junto con la fe: “Justificados, entonces por la fe, estamos en paz con Dios” Romanos 5:1
El apóstol Pablo en su carta a los Romanos relaciona la justificación con el don de la Providencia, es decir la predestinación: “a los que predestino, también los llamo; y a los que llamo, también los justifico; y a los que justifico, también los glorifico” Romanos 8:30; para luego afirmar:
La justificación es un don del Espíritu Santo que acompaña la fe

El libro de los salmos: el bien y el mal según la Biblia

El libro de los salmos es una colección de cantos,alabanzas e himnos del Antiguo Testamento, el libro comienza con el Salmo 1 que es conocido como el Salmo de los dos caminos, este himno es el antecedente mas conocido sobre las enseñanzas del Reino de Dios y tiene una marcada semejanza con las bienaventuranzas y las malaventuranzas del sermón de la montaña del evangelio de Lucas 6:20-26.
La enseña mas importante del salmo es que el bien y el mal son orientaciones de la mente, formas de pensar, percibir y juzgar: una mentalidad edificante, benévola, evolutiva, justa y otra mentalidad injusta, caótica, involutiva y destructiva; y que estas mentalidades se traducen en caminos, estilos de vida: dos mentalidades, dos caminos y dos retribuciones, una retribución para los justos o rectos y otra retribución para los pecadores. El Salmo nos explica que el mal y el bien existen porque somos libres de elegir entre el acierto y el error, entre lo correcto y lo incorrecto
El primer tramo trata sobre la vida de los justos y su retribución tanto el el salmo 1 como en el evangelio de Lucas:
Salmo 1:1-2:
¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos
sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!
El es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.
El bien es un discernimiento edificante, benévolo, justo, evolutivo

Bienaventuranzas de Lucas 6:20-23:
“¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices de ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!
¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre!
¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes sera grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!

El ultimo tramo trata sobre los pecadores y su retorno:
Salmo 1:4-6:
No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
Por eso no triunfaran los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos,
porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.

El mal es un discernimiento injusto, involutivo, caótico

La falsa felicidad en el evangelio de Lucas 6:24-26:
Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!
¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre!
¡Ay de ustedes,los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lagrimas!
¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡ De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!

Ojo por ojo, diente por diente: qué es la justa injusticia

Aristóteles al estudiar la virtud d la justicia la define de dos maneras: con respecto a la ley y con respecto a la igualdad y la proporción:
a)”La primera es lo justo según la ley, y en este sentido se llaman justas las cosas que la ley ordena” Magna Moralia, Libro 1 Capítulo 31.
b) “Lo justo es lo que es relativamente a los demás, para decirlo en una sola palabra, la equidad, la igualdad; y lo injusto es la desigualdad…Si la injusticia consiste en la desigualdad, es una consecuencia necesaria que la justicia y lo justo consistan en la igualdad perfecta en los contratos. Otra consecuencia es que la justicia es un medio entre el exceso y el defecto, entre lo demasiado y lo demasiado poco” Magna Moralia Libro 1, Capítulo 31.
Aristóteles luego afirma: “en este sentido ha podido decirse que la justicia es la proporción” MM Libro 1 Capítulo 31; “lo justo puede entenderse en muchos sentidos” MM Libro 1 Capitulo 31.
Dadas estas dos definiciones de justicia, Aristóteles concluye una idea muy importante (esto es lo que da origen a la Ley Natural de Tomas de Aquino): “Entre las cosas que se llaman justas, unas son por naturaleza y otras por la ley” Magna Moralia.
Dados estos análisis, ¿qué pasa cuando la proporción y la ley no coinciden?, es decir la virtud de la justicia admite un uso perverso y es aquí donde nace el concepto de justa injusticia.
Platón afirma:
Platón nos explica el sentido de la injusticia
Platón en la República hace un análisis interesante: “Y cada gobierno establece las leyes según su propia conveniencia: la democracia leyes democráticas, la tiranía leyes tiránicas, y del mismo modo las otras”. República Libro 1 338.
Jesús nos habla de un principio de justicia distributiva, la Ley del Talión,es decir la ética no yace en la justicia sino en la misericordia:”Ustedes han oído que se dijo: ojo por ojo diente por diente. Pero yo les digo que hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y lo le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado. Mateo 5:38-42.
Jesús nos explica que en el género de “dar y recibir”: tenemos la justicia, la equidad y la misericordia. De estas tres la única virtud que describe la conducta ética o buena es la amabilidad, la afabilidad, la benevolencia (la misericordia). La justicia en ultima instancia describe un estado intermedio entre el bien y el mal.
Ojo por Ojo, diente por diente, esta es la Ley del Talión

La prudencia y la sabiduría.¿Cuál es la diferencia?

Aristóteles escribió sobre la prudencia: “En cuanto a la prudencia, podemos llegar a comprender su naturaleza, considerando a que hombres llamamos prudentes.En efecto,parece propio del hombre prudente el ser capaz de deliberar rectamente sobre lo bueno y conveniente para si mismo, no en un sentido parcial, por ejemplo, para la salud, para la fuerza, sino para el vivir bien en general. Una señal de ello es el hecho de que, en un sentido particular, llamamos prudentes a los que para alcanza algún bien, razonan adecuadamente, incluso en materias de las que no hay arte…la prudencia no podrá ser ni ciencia ni arte. Resta, pues, que la prudencia es un modo de ser racional verdadero y practico, respecto de lo que es bueno y malo para el hombre”. Libro VI, Ética Nicomaquea.
La virtud de la prudencia de acuerdo a Aristóteles es la virtud mas elevada y propia del hombre sensato que busca su felicidad, es decir es la virtud que consiste en razonar adecuadamente, que es lo contrario al hombre intemperante, es decir el hombre que actúa por pasión.
La sabiduría en cambio es ciencia y virtud infusa. Sobre la ciencia de la sabiduría Aristóteles escribió: “Basándonos en las precisiones que hicimos anteriormente acerca de la cual de las ciencias debería llamarse sabiduría…En efecto, en la medida que es la ciencia dominante y soberana, a la cual las demás, como de si esclavas se tratara…es justo aplicárselo a la ciencia del fin y del bien, pues en vista de este las demás cosas existen. Pero en la medida que ha sido definida como la ciencia de las primera causas y de lo cognoscible por excelencia es justo también que la ciencia de la substancia sea la sabiduría”. Libro III, Capitulo II, Texto de Metafísica (Aristóteles).
Santo Tomás nos explica: “Dios es la sabiduría misma”.
Pero también la sabiduría es virtud infusa como la vida eterna, es decir no son accesibles ni por la practica ni por el estudio como la prudencia.
Los discípulos adquieren la sabiduría en Pentecostés: “Al llegar el dia de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento, que resonó en toda la cosa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del espíritu santo…” Hechos de los apóstoles 2:1-2.
El don de sabiduría es un regalo del espíritu santo.
Por la virtud de la sabiduría vemos las cosas con los ojos de Dios, es decir con la sencillez que nos describe la carta de santiago y recibimos una capacidad especial para discernir y escuchar a los demás: “escucha (percibe con atención), medita (con intuición e inspiración), decide. Es decir por la virtud de la sabiduría somos bienaventurados y participes de las bendiciones (promesas) de Dios expuestas en el sermón del monte.

¿Cual es el sentido de la vida?

El sentido de la vida es la bienaventuranza. Aristóteles describe la bienaventuranza con estas palabras: “La vida bienaventurada es la vida buena, bella, sensata y feliz”.

La bienaventuranza es vivir los dones, es la vida conforme a la sabiduría.

La bienaventuranza no es la vida conforme a la virtud, es decir al deseo de felicidad, sino a la sabiduría.
Dice Aristoteles sobre la sabiduría: “En las artes, asignamos la sabiduría a los hombres mas consumados en ellas, por ejemplo, a Fidias, como escultor, y a Policleto, como creador de estatuas, no indicando otra cosa sino que la sabiduría es la excelencia de un arte…De suerte que es evidente que la sabiduría es la mas exacta de todas las ciencias. Así pues, el sabio no solo debe conocer lo que sigue de los principios, sino también poseer la verdad sobre los principios. De manera que la sabiduría sera intelecto y ciencia, una especie de ciencia capital de los objetos mas honorables”, Libro VI, Ética Nicomaquea.
Sobre la bienaventuranza Tomas de Aquino expresa: “la bienaventuranza corresponde a Dios en grado sumo”, Q 26 Art 3, “la bienaventuranza es una perfección” Q 26 Art 4.
La bienaventuranza en un sentido practico es vivir los dones y los dones son perfecciones: “Todo lo bueno y perfecto es un don de lo alto”, Santiago 1:17.
Jesús nos enseña la Parábola de los talentos (Mateo 25 y Lucas 19): un hombre fue a recibir una investidura real a otro país y antes de irse deja a cada servidor una cantidad de dinero (talentos), al volver reclama a cada servidor cuanto rindió el dinero que el les dejo.Los talentos representan los dones que recibimos de Dios, esos dones tienen que rendir, dar fruto. Dicho de otra manera la parábola nos enseña que el sentido de la vida es aumentar los dones y como los dones son perfecciones, esto es aumentar el orden y la perfección del universo, es decir ser co-creadores con Dios.

El significado de la excelencia, los conceptos fundamentales

El problema del error:
Aristóteles y Platón nos hablan del alma y de como alcanzar este bien perfecto en si mismo que es la felicidad. La felicidad es desde este punto de vista el deseo natural del alma, “todos deseamos ser felices”. La virtud siguiendo esta idea conduce al hombre hacia la felicidad, el hombre oscila según esta idea general entre el vicio y la virtud. Algunos pecados pueden identificarse como “vicios” o excesos. Este planteo es una idea “intuitiva pero errónea”.
Para definir la excelencia necesitamos los siguientes conceptos de base que son tres:
1) “Precisión y exactitud” vs “falla”
Pero desde la excelencia, hay dos opciones: el “acierto” o el “error”. Somos “precisos y exactos” o “fallamos”. No hay lugar para la virtud. La falla puede tener distintos nombres: justicia, prudencia, trabajo…
Tomas de Aquino define a los dones como excelencias o perfecciones. Jesús nos habla del espíritu, en los 4 evangelios jamás se menciona la palabra “alma”. Desde la espiritualidad (excelencia) la felicidad es un bien aparente (las 4 maldiciones del evangelio de lucas) que inclina el hombre hacia el “error”.
La excelencia como tal es vivir los dones, es decir buscar “lo correcto y lo mejor” en todo momento, lo correcto por el don de consejo y lo mejor por la misericordia. La justicia no es lo “mejor”, ¿Que pasa cuando la justicia no tiene en cuenta la dignidad de las personas?, ¿Qué pasa cuando la prudencia no es suficiente para alcanzar la verdad?, necesitamos de los dones.
2) Ley del Retorno: cosecharas tu siembra
La ley del retorno premia el acierto y castiga la “falla”. La ley del retorno es una ley de aprendizaje, de balance, de corrección.
Las bienaventuranzas de Jesús tiene su base en esta ley, en el evangelio de lucas hay 4 bienaventuranzas para los que “aciertan” y 4 maldiciones para los que fallan. La falla en este contexto tiene su origen en el amor por los bienes aparentes como el dinero.
3) Pensamiento Progresivo
Por la ley del retorno (cosecharas tu siembra) los dones retornan dones: “Felices los misericordes porque obtendrán misericordia”, Mateo 5:1.
La paz, el gozo, la felicidad de corazón son bendiciones y fines últimos de la vida que se alcanzan tomando las decisiones “acertadas”, es decir viviendo los dones recibidos. Y para esto necesitamos de la mentalidad progresiva, es decir tomando pequeñas decisiones que nos lleven a un mejoramiento progresivo. “Mejorar continuamente, de manera contante” es lo que subyace en el pensamiento progresivo. El pensamiento progresivo detecta el error, no lo justifica.
La excelencia se resume en esta enseñanza de Jesús: el mandamiento del amor: amarás a tu prójimo como a ti mismo.
El nuevo mandamiento o mandamiento de la Caridad es el amor al prójimo y a Dios.