Ética y moral en los evangelios.

Los evangelios enseñados por Jesús son fundamentalmente tratados sobre ética, de allí la dificultad de la lectura de las sagradas escrituras.
La ética trata sobre el estudio sobre el bien y el mal. Jesús nos dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, Juan 14:6. Camino, verdad y vida son las características del bien, de la rectitud; Jesús personifica el bien, Jesús es “hijo del hombre”, Jesús personifica los dones y atributos divinos de Dios: el hombre busca los dones de Dios (el hombre se hace “hijo de Dios”) y al revés, los dones de Dios se hacen persona en Cristo (Dios se hace “hijo del hombre”). Los dones son perfecciones (Tomás de Aquino). El bien es camino porque nos hacemos buenos haciendo actos de bondad, también es la verdad porque el bien es lo preciso y lo exacto, y ademas es vida, ¿que pasa cuando para salvar una vida hay que mentir?, cuando la verdad no es suficiente el bien es ademas vida. Precisión y exactitud son características de la verdad.
El bien en la práctica es además actuar siempre por principios.
La ética explica que en nuestras decisiones y elecciones tenemos dos opciones: acertamos (damos en el blanco) o fallamos (error).
Y es en este punto donde surge la doctrina de la justificación; la conversión a la fe cristiana es el paso de la esclavitud del error a la libertad de la verdad. En el mensaje de Cristo recibir al “espíritu santo” significa “liberarnos del error”, el pecado en esencia es una forma de la falla. Los bienaventurados son personas precisas y exactas. Damos en el blanco o fallamos, somos esclavos de nuestros errores.
Jesús enseñaba por parábolas porque el bien (precisión y exactitud), requiere del pensamiento progresivo (desarrollo del pensamiento), el bien es edificante, difusivo, progresivo. El bien es una naturaleza, todo ser desea su bien o perfección: “sean perfectos como el padre es perfecto”, Mateo 5:48.
El sermón de la montaña en el evangelio de Lucas se divide en 4 bienaventuranzas y 4 maldiciones, las bienaventuranzas son el plan de Dios, son la expresión del pensamiento de Dios en el plano etico-moral, es decir las bienaventuranzas son una estructura supra-ética que asegura bendiciones para los que buscan las perfecciones de Dios (dones espirituales) y maldiciones para los que practican el error y que buscan los bienes aparentes de la vida.
Vivimos justificados o no, vivimos según el espíritu o vivimos según la carne, pecamos o vivimos rectamente, fallamos o acertamos.

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yo soy elcamino, la verdad y la vida

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