Las mejores frases de Platón sobre la vida, el amor y la felicidad

“Los que filosofan en el recto sentido de la palabra se ejercitan en morir”
Fedón, de Platón.

“La opinión es un estado intermedio entre la ignorancia y el conocimiento”               El Banquete, de Platón

“Lo semejante busca lo semejante”                 
El Banquete, de Platón

“Los ignorantes ni aman la sabiduría ni desean hacerse sabios, pues en esto precisamente es la ignorancia es una cosa molesta”      
El Banquete, de Platón

“La mayor injusticia es parecer justo sin serlo”
Platón

“Conócete a ti mismo”
Platón

Alegría y felicidad. ¿Que son y cuál es la diferencia?

La felicidad y la alegría son emociones. La alegría es una exaltación del ánimo, es además un fruto del espíritu: “Por el contrario, el fruto del espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia”, Gálatas 5:22-23.
La felicidad no figura entre los frutos del espíritu porque la alegría implica felicidad pero no al revés.
La alegría puede ser una emoción pasajera pero Jesús nos habla de la “alegría de la misericordia”, como en la Parábola del hijo pródigo, que es una de las parábolas sobre la importancia de la misericordia, en Lucas 15:11-31. Un padre tiene dos hijos, uno pide por adelantado la herencia y se va a otro país, malgasta toda su fortuna y cuando sobreviene una hambruna en ese país piensa en su familia. Cuando vuelve el padre lo perdona y el hijo fiel reclama por la acción del padre, con lo cual responde:”Es justo que halla fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”, Lucas 15:31.
La alegría como don o perfección de Dios es una finalidad de la vida como la paz; la alegría es una maduración de los dones.
La felicidad, Aristóteles la define como “bienestar acompañado de virtud”, para Aristóteles la felicidad es una recompensa, esta es la dimensión moral de la virtud.
La felicidad es el fin del alma humana, todos deseamos la felicidad.
Para Jesús en cambio la felicidad es una bienaventuranza, es decir tiene una dimensión ética, como en el Sermón del Monte: “felices los misericordes porque obtendrán misericordia”, Mateo 5:7. La felicidad es un retorno (recibimos lo que damos, cosechamos lo que sembramos), es decir esta unida a la capacidad de colocarnos en el otro, en la empatia, para recibir felicidad hay que darla, la verdadera felicidad se comparte.

¿Cómo ser feliz?

La felicidad no es un fin en si mismo sino un premio, una bendición que resulta de buscar los verdaderos bienes de la vida. Jesús al desarrollar el sermón de la montaña (Lucas 6 y Mateo 5) nos advierte sobre la existencia de los bienes aparentes y de la falsa felicidad. El mundo nos tienta al error y a las apariencias.
Algunos puntos que surgen del sermón de la montaña para alcanzar la felicidad:
*Trabajar para minimizar el sufrimiento
*Disminuir el error
*Buscar la excelencia en todo momento, vivir los dones recibidos, buscar lo correcto y lo mejor
*Ser empático, tener en cuenta al otro y a los demás: “Haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12
*Actuar con objetivos de largo plazo, es decir vivir con esperanza.
En síntesis la felicidad como tal esta vinculada fuertemente al comportamiento ético (disminución del error). Cuando nos guiamos en la búsqueda de los falsos bienes como el dinero y la vida voluptuosa, la desgracia y los males esta siempre al acecho, es decir el mal y la mala suerte están vinculados al aumento del error.
Falsa felicidad
Jesús nos explica que la felicidad es un resultado de la vida adulta y no un fin en si mismo: “Felices los puros de corazón porque verán a Dios” Mateo 5:8, la felicidad en el hombre adulto esta vinculada al gozo de Dios y a la concreción de la esperanza.
En un sentido ético la verdadera felicidad del hombre es alcanzar la sabiduría, el amor por la verdad y esto es lo que nos narra Platón, en su obra El Banquete, de allí la idea de amor platónico.