Las enseñanzas de Jesús y los niños

Hay numerosos relatos en los evangelios sobre Jesús y los niños:
“En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: ¿Quién es el mas grande en el Reino de los cielos?. Jesús llamo a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: “Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entraran en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño será el mas grande en el Reino de los Cielos.” Mateo 18:1-4
“Le trajeron entonces a unos niños para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos lo reprendieron, pero Jesús les dijo: “Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mi, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos.” Mateo 19:13-15

Jesus y los niños
Jesús nos dice que para entrar al Reino de Dios hay que ser como un niño. Tomas de Aquino, padre de a escolástica nos explica que el bien es una naturaleza y razón de causa final de los seres: todo ser desea su bien o perfección nos explica el teólogo; así como la naturaleza de la semilla es la planta que fructifica y como la naturaleza del huevo es el ave, la naturaleza del hombre es la conformidad a Dios. Para alcanzar esta conformidad necesitamos de un segundo nacimiento, de un nacimiento del espíritu. Somos niños de vuelta como resultado de la progresividad del hombre hacia su razón de causa final: Dios, la sabiduría misma. En esencia Jesús nos esta diciendo que para entrar al Reino tenemos que ser “buenos” como Dios. Dios es la fuente del bien y toda sabiduría.
Cuando recibimos al espíritu de sabiduría en nuestros corazones somos niños de vuelta.

¿Cómo ser feliz?

La felicidad no es un fin en si mismo sino un premio, una bendición que resulta de buscar los verdaderos bienes de la vida. Jesús al desarrollar el sermón de la montaña (Lucas 6 y Mateo 5) nos advierte sobre la existencia de los bienes aparentes y de la falsa felicidad. El mundo nos tienta al error y a las apariencias.
Algunos puntos que surgen del sermón de la montaña para alcanzar la felicidad:
*Trabajar para minimizar el sufrimiento
*Disminuir el error
*Buscar la excelencia en todo momento, vivir los dones recibidos, buscar lo correcto y lo mejor
*Ser empático, tener en cuenta al otro y a los demás: “Haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12
*Actuar con objetivos de largo plazo, es decir vivir con esperanza.
En síntesis la felicidad como tal esta vinculada fuertemente al comportamiento ético (disminución del error). Cuando nos guiamos en la búsqueda de los falsos bienes como el dinero y la vida voluptuosa, la desgracia y los males esta siempre al acecho, es decir el mal y la mala suerte están vinculados al aumento del error.
Falsa felicidad
Jesús nos explica que la felicidad es un resultado de la vida adulta y no un fin en si mismo: “Felices los puros de corazón porque verán a Dios” Mateo 5:8, la felicidad en el hombre adulto esta vinculada al gozo de Dios y a la concreción de la esperanza.
En un sentido ético la verdadera felicidad del hombre es alcanzar la sabiduría, el amor por la verdad y esto es lo que nos narra Platón, en su obra El Banquete, de allí la idea de amor platónico.

Diferencia entre el pensamiento mágico y el pensamiento progresivo

El pensamiento mágico es el resultado del predomino de las facultades del alma en el pensamiento humano, estas facultades son la imaginación y la fantasía, fundamentalmente es una forma de pensamiento incompleto. El pensamiento progresivo o pensamiento ético es el resultado del predominio de las facultades del espíritu que son: intuición, inspiración y creatividad, es el pensamiento adulto. Básicamente son formas de la conciencia distinta:
1)Conciencia basada en el pensamiento mágico:
Decisiones de corto plazo
Decisiones rutinarias
Cultura de la mediocridad sin riesgos
Basada en virtudes morales como la justicia y la prudencia
2)Conciencia basada en el pensamiento progresivo:
Decisiones de largo plazo
Innovación permanente
Cultura de la excelencia
Basada en dones espirituales como el mejoramiento continuo y la misericordia.
El pensamiento progresivo es el pensamiento asociado a las bienaventuranzas y los dones espirituales, la mayoría de las Parábolas de Jesús hacen alusión al pensamiento progresivo. El pensamiento progresivo es clave para entender los evangelios. Vivir los dones es pensar progresivamente, los dones son progresivos. Abrir la mente es aprender a pensar progresivamente.
Jesús en el evangelio de Lucas nos narra la Parábola de las monedas de plata: “Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. Llamo a diez de sus servidores y les entrego cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: Háganlas producir hasta que yo vuelva. Al regresar investido de la dignidad real, hizo llamar a sus servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que habían ganado cada uno. El primero se presento y le dijo: Señor, tus monedas de plata han producido diez veces mas. Esta bien, buen servidor, le respondió, ya que has sido fiel, en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades. Llego el segundo y le dijo: Señor, tus monedas de plata han producido cinco veces más. A el también le dijo: Tu estarás al frente de cinco ciudades; Lucas 19:12-18.
En esta parábola de Jesús las monedas de plata simbolizan los dones espirituales, el rey es Dios que nos dice que el sentido de la vida humana es aumentar los dones y como los dones son perfecciones de Dios, esta parábola nos enseña que el sentido de la vida humana es aumentar el orden y la perfección del universo.

Pensamiento progresivo
En el evangelio de Lucas tenemos la siguiente enseñanza que refuerza el sentido de las parábolas: “Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las escrituras”, Lucas 24:45

Enseñanzas de la Parábola del Buen Samaritano

La Parábola del buen Samaritano en el evangelio de Lucas es el fundamento de la ética. La ética es el estudio del bien y del mal. En esta Parábola o cuento de Jesús frente al prójimo hay dos acciones, el pecado o la rectitud. Esta es la Parábola mas importante de los evangelios y nos muestra en que consiste el bien, en imitar a Jesús:
¿Y quien es mi prójimo?. Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayo en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hicieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También paso por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a el, lo vio y se conmovió. Entonces se acerco y vendo sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargo de cuidarlo. Al día siguiente, saco dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: Cuídalo, y lo que gastes de mas, te lo pagare al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se porto como el prójimo del hombre asaltado por los ladrones? Lucas 10:29-37.
El sacerdote y el levitan pecan, es decir omiten el bien, en cambio el samaritano actúa en conformidad con la Regla de Oro en el evangelio de Mateo 7:12: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”.
Esta Parábola esta en relación directa con el Salmo 1 que es el Salmo de los dos caminos:
¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la Ley del Señor y la medita de día y de noche! Salmo 1, Libro de Salmos.
La Regla de Oro es conocida universalmente en todas las religiones y es conocida como Don Espiritual de la Rectitud. La Rectitud y el pecado son caminos, estilos de vida, enfoques de la mente y describen el comportamiento real de las personas. Esta parábola es de vital importancia porque Jesús esta explicando que el que ama bien es recto, se puede pecar y cumplir con la Ley de Moisés, es decir los 10 mandamientos. Y no solo eso la justicia como valor no nos obliga a ayudar al prójimo.
En síntesis: vivimos de acuerdo al espíritu (rectitud): “el que siembra en el espíritu, del espíritu cosechara vida eterna”, Gálatas 6:8; o vivimos de acuerdo a la carne (pecado). No podemos servir a dos amos:

Servir a dos señores

Qué significa ser sabio

El sabio

Ser sabio significa amar la virtud por la virtud misma. Aristóteles nos da varias frases sobre el sabio: “corresponde al sabio liderar y no ser liderado”, Metafísica I. El sabio posee a la sabiduría o al espíritu de sabiduría como maestro interior, de allí la capacidad de la escucha: escucha (percibe con atención), medita con intuición e inspiración, decide.
El sabio por la escucha, “emula a Dios”, es decir puede resolver lo que se presenta a su juicio como Dios en persona, porque en esto consiste el estado de gracia, en seguir en todo momento las mociones del espíritu santo o espíritu de sabiduría.
Todos somos sabios en algo, el artesano es sabio en su arte por ejemplo, pero el sabio como tal es el “doctor de sabiduría”. La medicina es una ciencia, esta el que opina de medicina, esta el que es ignorante de medicina, y esta el que sabe de medicina, el que sabe de medicina se llama “doctor de medicina”. Lo mismo ocurre con la sabiduría, el que sabe de sabiduría, el que da ciencia y conocimiento es el “doctor de sabiduría”. De hecho la traducción de la palabra “mago” en arameo significa “doctor de sabiduría”. Por eso a Jesús en el pesebre lo visitan 3 reyes magos es decir gobernantes y doctores de sabiduría de oriente. El rey Salomón ancestro de Jesús también fue un “rey mago”.
El fin de la espiritualidad es ser sabio como Dios, no hay mayor perfección espiritual que esta: “sean perfectos como el padre celestial es perfecto”, Mateo 5:48.
Nadie nace sabio, hay una predisposición, una inclinación a adquirir la ciencia como dice el libro de Sabiduría del Rey Salomón del Antiguo Testamento. ¿Qué utilidad tiene esto? Muy simple en el sabio, se cumplen las promesas de Dios expresadas en las bienaventuranzas: Bienaventurados los puros de corazón porque verán a Dios, Mateo 5:8.
La sabiduría esta asociada íntimamente a la actividad contemplativa, es decir el don de clarividencia y la longevidad, estos son los premios que el sabio recibe por su constancia y devoción a la sabiduría, la esencia de Dios.

Gnosis, la guerra espiritual

La guerra espiritual consiste en vencer el error. Por las dificultades del mundo estamos constantemente tentados hacia la falla, en el plano del espíritu y de la ética hay dos opciones: acertamos en las decisiones o no.
La Gnosis es recibir al espíritu de sabiduría como “maestro interior” y el camino hacia ese “maestro interior” es la constancia y la regla de Oro: “haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti”, Mateo 7:12. San Agustín en su libro autobiográfico “Confesiones”, es un claro ejemplo de esta guerra espiritual,  San Agustín nos enseña en primera persona que el amor por las cosas mundanas nos hace olvidar el verdadero bien del hombre: el conocimiento de Dios: “esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero”, Juan 17:3.  La Gnosis es el acceso al “hombre nuevo” y a la vida eterna.
Sobre su guerra espiritual San Agustín nos narra en su Libro Confesiones: “Yo amaba la paz en la virtud y odiaba en el vicio la discordia”, Libro IV, C XV; “Porque cuando te busco a ti, Dios mío, la vida Bienaventurada busco”, Libro X, Cap. XX.
Sobre la Gnosis (recibir al espíritu de sabiduría) explica: “yo ignoraba que la mente ha de ser iluminada por otra luz, ya que no es ella misma la esencia de la verdad”, Libro IV, C XV.
San Agustín nos relata la Gnosis en su visión de Dios, el punto culminante de su guerra espiritual, en el Libro Confesiones: “Decía estas cosas y lloraba con amarguísima contrición de mi corazón. Mas he aquí que oigo de una casa vecina una voz, como de niño o niña que decía: “Toma y lee, toma y lee”…No quise leer mas, ni era necesario tampoco, pues al punto que di fin a la sentencia, como si se hubiera infiltrado en mi corazón una luz de seguridad, se disiparon todas las tinieblas de mis dudas”, Libro VIII, C XII, Confesiones.
Para finalmente concluir: “la Caridad se ha difundido en nuestros corazones por el espíritu santo” (L XIII, C VII).
La-Caridad-amor-del-espiritu-santo

Descubriendo nuestros Valores Espirituales

Valores espirituales

Los valores espirituales son carismas, regalos sobrenaturales, dones, magnificencias. Los valores espirituales se resumen en una sencilla enseñanza de Jesús: “Sean ustedes perfectos como el padre celestial es perfecto”, Mateo 5:48.
No es lo mismo alma que espíritu. El alma es un concepto griego, el espíritu en cambio es un concepto bíblico. En el Génesis la Biblia nos habla del espíritu de Dios, y cuando Jesús nos habla de renacer, este renacer es desde el espíritu, no desde el alma.
El espíritu es la substancia divina, no podemos atribuir imperfecciones a Dios, el error es una imperfección. Los dones, los carismas son lo preciso y lo exacto. Cuando vivimos nuestros valores espirituales actuamos con precisión y exactitud, es decir sin error.
Algunos de estos valores espirituales son la misericordia, la perseverancia, la constancia, la vida eterna, la paz, el gozo, la alegría.
Estos carismas entran en juego cuando surge la conciencia espiritual: la conciencia progresiva, edificante y benévola. Los carismas son progresivos y están relacionados con la excelencia y la mejora constante. Lo propio de la conciencia espiritual es el pensamiento progresivo, el pensamiento en el que prevalecen las facultades superiores de la mente humana: la intuición, la inspiración, la empatía y la creatividad.
Alcanzar un nuevo nivel de conciencia es entender que el fin de la vida humana es aumentar los carismas (los carismas son excelencias de Dios), es decir aumentar el orden y la perfección de universo, como lo enseña Jesús en la Parábola de los talentos (Mateo 25).
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Novela escrita por el autor en formato PDF titulo: V Evangelio