El don de discernimiento y su importancia en el liderazgo

Para comprender que es el don de discernimiento vamos a presentar dos casos prácticos del Antiguo Testamento:
Primer Caso Practico, la prudencia y el error de juicio: José mayordomo de Putifar, Génesis 39:1-23
Cuando José fue llevado a Egipto, Putifar – un egipcio que era funcionario del faraón, capitán de guardias – lo compro a los ismaelitas que lo habían llevado allí… Como José era apuesto y de buena presencia, la esposa de su patrón fijo sus ojos en el y le dijo: “Acuéstate conmigo”. Pero el se negó y contesto a la mujer: “Teniéndome a mi, mi patrón ya no piensa en los asuntos de la casa, porque me ha confiado todo lo que posee”…¿Como yo voy a cometer un delito tan grave y pecar contra Dios?…Pero un día, José entro en la casa para complir con sus obligaciones, en el preciso momento en que todo el personal se encontraba ausente. Entonces ella lo tomo de la ropa y le insistió: “Acuéstate conmigo”. Pero el huyo, dejando el manto en las manos de la muejer, y se alejo de allí…Ella guardo el manto de Jose hasta el regreso de su marido, y entonces le contó la historia: “El esclavo hebreo que nos trajiste se ha burlado de mi y pretendió violarme. Pero cuando yo grite pidiendo auxilio, el dejo su manto a mi lado y se escapo”. Al oír las palabras de su mujer: “Tu esclavo me hizo esto y esto”,…hizo detener a José, y lo puso en la cárcel donde estaban recluidos los prisioneros del rey. Así fue a para a la cárcel.

Segundo caso practico: Rectitud de Juicio. La sabiduría del Rey Salomón para juzgar, Reyes 3:16-28
Una vez, dos prostitutas fueron a presentarse ante el Rey. Una de las mujeres le dijo: “¡Por favor, señor mio!. Yo y esta mujer vivimos en la misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. Tres días después de mi parto, dio a luz también ella. Estábamos juntas, no había ningún extraño con nosotras en la casa, fuera de nosotras dos. Pero una noche murió el hijo de la mujer, porque ella se recostó encima de el. Entonces se levanto en medio de la noche, tomo de mi lado a mi hijo mientras tu servidora dormía, y lo acostó sobre su pecho; a su hijo muerto en cambio, lo acostó en mi regazo. A la mañana siguiente, me levante para amamantar a mi hijo, y vi que estaba muerto. Pero cuando lo observe con mayor atención a la luz del día, advertí que no era mi hijo, el que yo había tenido.” La otra mujer protesto: ¡No! ¡El que vive es mi hijo! Y así discutían en presencia del rey.
El Rey dijo: “Esta mujer afirma: Mi hijo es este, el que esta vivo, el que esta muerto es tuyo. Esta otra dice: No, tu hijo es el muerto, el que esta vivo es el mio. Y en seguid añadió: “Tráiganme una espada”. Le presentaron la espada y el Rey ordeno: “Partan en dos al niño vivo, y entreguen una mitad a una y una mitad otra”. Entonces la mujer cuyo hijo vivía se dirigió al Rey, porque se le conmovieron las entrañas por su hijo y exclamo: ¡Por favor, señor mio! ¡Denle a ella el niño vivo! ¡No lo maten! La otra en cambio decía: ¡No sera ni para mi ni para ti!¡Que lo dividan! Pero el rey tomo la palabra y dijo: “Entréguenle el niño vivo a la primera mujer, no lo maten: ¡ella es su madre!
Todo israel oyó hablar de la sentencia que había pronunciado el rey, y sintiero por el un gran respeto, porque vieron que había en el una sabiduría divina para hacer justicia.

En términos generales todos discernimos, es decir separamos el bien del mal y elegimos un camino. Pero hay situaciones donde no esta clara la verdad para decidir, por eso la Biblia nos habla del don de discernimiento. En el primer caso Potifar toma una decisión egoísta, que responde a la prudencia es decir a la razón practica pero su decisión esta condicionada por el engaño, que es una forma de opresión, por eso propiamente hablando Potifar no tiene el don de discernimiento, no encuentra la verdad, simplemente “delibera”, que es lo que corresponde a la prudencia, el deliberar. La prudencia esta unida a las facultades del alma: la imaginación y la fantasía.
Salomón en el segundo caso practico ejercita el don de discernimiento como tal, ya que logra encontrar la verdad en una situación confusa y difícil, resuelve captando la personalidad de Dios, es decir emula a Dios, imita captando la personalidad del imitado, esto es lo que se conoce como estar lleno del espíritu santo. El don de discernimiento esta unido a la escucha o arte de escuchar: escucha (percibe con atención), medita (con intuición e inspiración), decide con discernimiento.
La capacidad de discernir, de cribar, de separar y hecho esto elegir una ruta de acción, es lo que diferencia al líder del seguidor. Líder es el que sabe discernir, porque es el que debe guiar, establecer una ruta, un camino, ya sea en un sentido negativo como en positivo.
Cuando este discernimiento es progresivo, es decir tiende a la mejora (camino), cuando es lo preciso y exacto (condición de verdad) y cuando aumenta la vida, este discernimiento es un don espiritual. Camino, verdad y vida son las condiciones para que una acción o virtud sea un don, por eso Jesús dice “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, Juan 14:6
La primera carta a los Corintios nos recuerda la importancia de pedir los dones más perfectos, es decir los dones del entendimiento, entre los cuales esta el don de discernimiento, junto con el don de profecía y clarividencia.
El don de discernimiento es uno de los dones mas perfectos.

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Publicado por

Bernardo Dainese

Soy autor de dos libros. Una novela y un libro de filosofía, los dos de distribución libre y gratuita. Mi blog es sobre espiritualidad y filosofía clásica desde Aristóteles hasta San Agustín y Santo Tomas de Aquino.

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