El oráculo y el médium. Semejanzas y diferencias.

Platón y Aristóteles concuerdan en sus estudios filosóficos en la existencia de entes inmateriales, entes que solo pueden ser captados por la inteligencia. Platón en su obras “La República”, “Fedón”, “El Banquete”, nos habla de las Formas y del Mundo de las Ideas; “lo bello”, “lo justo” y los géneros en general tendrían existencia en este plano. Platón sostiene que el “Mundo de las ideas” seria el lugar de residencia de las almas después de la muerte e insinúa la idea de la reencarnación.
Aristóteles demuestra en su obra Metafísica la existencia de entes inmateriales como la sabiduría y la matemática, estos son los entes metafísicos por excelencia, nosotros no inventamos las matemáticas, las “descubrimos”, porque ya existen.
La sabiduría según los griegos es un ente eterno y primordial. Cuando una persona establece un vinculo entre esta sabiduría primordial y el mundo físico, era considerado según los griegos como un oráculo: Delfos, Siwa, etc. Hay que entender que en la filosofía griega no existe el concepto de espíritu, de allí que no hay diferencia entre médium y oráculo.
Jesús en los evangelios jamas habla del alma, que es un concepto griego, nos habla del espíritu y acá es donde aparece la diferencia entre médium y oráculo.
El médium y el oráculo, si son genuinos, pueden establecer una comunicación con el plano inmaterial, pero el médium busca la ganancia de dinero y por esto esta relacionado con el error, la herejía.
El oráculo, en el sentido Bíblico, en cambio es una persona capacitada por el espíritu para cumplir una acción “providencial”, es decir aumentar la Bienaventuranza (Mateo 5, Lucas 6): José que adivina los sueños del Faraón, interpreta el futuro y salva tanto a judíos como egipcios del hambre (Libro de Génesis 41), Salomón que otorga la justicia de Dios en su juicio a las dos prostitutas (1 Reyes 3) son casos de Oráculos.
En la Biblia, hay un caso particular que nos muestra la diferencia entre el médium y el oráculo, “Samuel y la nigromante de Endor”, 1 Samuel 28, 3-16:
Samuel había muerto. Todo Israel estaba en duelo por el y lo habian sepultado en Rama, su ciudad. Saúl por su parte había expulsado del país a los nigromantes y adivinos.
Los filisteos se reunieron y fueron a acampar en Suném. Saúl concentro a todo Israel y camparon en Gelboé. Pero al divisar al ejercito Filisteo, tuvo miedo y se estremeció su corazón. Luego interrogo al Señor, pero el no le respondió ni por sueños, ni por el Urim, ni por los profetas. Entonces Saúl dijo a sus servidores: “Busquen una nigromante, para que yo vaya a verla y la consulte”. Sus servidores le dijeron: “Precisamente hay una nigromante en Endor”.
Saúl se disfrazo, poniéndose otra ropa, y partió en compañía de dos hombres.Llegaron de noche, y Saúl dijo a la mujer:”Predíceme el futuro evocando a un muerto y haz que se aparezca el que yo e diga”. Pero la mujer le respondió: “Tu sabes bien lo que hizo Saúl, como extirpo del país a nigromantes y adivinos.
¿Porque me tiendes una trampa para hacerme morir?. Entonces Saul le juro por el Señor: ¡Por la vida del Señor, nadie te inculpara a causa de esto. La mujer le dijo:”¿Quien quieres que se te aparezca?”. “Que se me aparezca Samuel”, respondió el.
La mujer vio a Samuel, y lanzo un fuerte grito. Luego dijo a Saul: ¿Porque me has engañado? ¡Tu eres Saul!. Pero el rey le dijo: “No temas. Dime lo que has visto”. La mujer le respondio a Saul: “Vi un dios que subía de los profundo de la tierra”. “¿Que forma tiene?”, pregunto el. Ella respondió: “Es un anciano que sube y esta envuelto en un manto”. Saúl comprendió entonces que era Samuel, y se postro con el rostro a tierra.
Samuel dijo a Saul: “Porque me has perturbado, haciendome subir?. “Es que estoy en un grave aprieto, respondio Saul, los Filisteos me hacen la guerra y Dios se ha apartado de mi: ya no me responde, ni por medio de los profetas ni en sueños. Por eso te llamé para que me indiques que debo hacer”.
Samuel replico: “Si el Señor se ha apartado de ti y se te ha vuelto hostil, ¿porque me interrogas a mi? El Señor ha obrado contigo conforme a lo que predijo por mi intermedio”.
En los evangelios, Jesús se nos presenta como “hijo del hombre” y oráculo de Dios. El fin del oráculo es la bienaventuranza, obra por y para esta. De allí que en la primera cata del apóstol Pedro se afirme:

Un oráculo es una persona capacitada por Dios para cumplir con un designio, el fin del oráculo es aumentar la bienaventuranza.

Publicado por

Bernardo Dainese

Soy autor de dos libros. Una novela y un libro de filosofía, los dos de distribución libre y gratuita. Mi blog es sobre espiritualidad y filosofía clásica desde Aristóteles hasta San Agustín y Santo Tomas de Aquino.

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